Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Passatore: "El teatro y la escuela tienen necesidades recíprocas"

I Semanas Internacionales de Teatro para Niños

Las Primeras Semanas Internacionales de Teatro para Niños de Madrid, inauguradas el pasado día 28, se celebrarán en Madrid hasta el próximo mes de diciembre. Estas semanas, además de espectáculos de diferentes países dirigidos al espectador infantil y juvenil, incluirán cursos, conferencias, talleres, seminarios y comunicaciones internacionales, la primera de las cuales ha sido impartida por Franco Passatore, hombre de teatro que a finales de la década de los sesenta inició en Italia un movimiento innovador y rompedor de lo que hasta entonces había sido el teatro para niños y jóvenes.

Passatore transformó las relaciones existentes entre niño, teatro y escuela, y sensibilizó con sus teorías al mundo de la educación, al teatiro y a la Administración pública italiana. Acción Educativa, que organiza las semanas y que, desde hace años, se ha destacado en España por sus objetivos encuadrados dentro de los movimientos de renovación pedagógica, ha querido posibilitar un encuentro y llevar a debate las polémicas relaciones entre teatro y escuela.En este sentido se pronunciaban, el autor teatral Luis Matilla y el animador y educador de escuela Carlos Herans: "Era necesario sentar juntos a aquellos profesionales que mantienen posturas más o menos diferentes en lo que respecta a las relaciones teatro-escuela. Deseamos establecer un puente entre ambos campos que redunde en una transformación progresista y creativa del aula y del escenario".

El director teatral Franco Passatore, que actualmente dirige el sector escuela / niños del teatro Stabile, de la ciudad de Turín, presentó, dentro de estas semanas, el pasado miércoles 29, una comunicación internacional, en la que habló de la creación, producción y promoción del teatro para niños que se realiza en Italia.

Passatore reflexionó al final de su intervención sobre el futuro del teatro para niños en términos que pueden ser comunes para cualquier país occidental: "Los tiempos actuales se presentan con una serie de incógnitas para el sector", comentaba Passatore, "el peligro puede nacer de la transformación de los Centros de Teatro para Niños en centros de poder. Desde el punto de vista de la producción, el peligro de algunos grupos puede venir por un repliegue sobre ellos mismos y sobre la propuesta de esquemas y técnicas interpretativas. Sería necesario que el orgullo de la especificidad de este teatro no se transforme: en un narcisismo cerrado, en una tautológica reafirmación del propio cliché".

Necesaria renovación

Passatore hizó especial hincapié en el hecho de la necesidad de que el teatro para niños se renueve y esto se verifique no sólo en el presente, "sino con la mirada puesta hacia un mañana en el que se desempeñe un papel propio en las relaciones entre teatro y cultura, entre teatro y sociedad".Para Passatore, es importante la existencia de relaciones enfocadas en un trabajo común entre los movimientos de renovación pedagógica y el teatro, ya que piensa que son necesidades recíprocas. "La escuela", dice, "no es el lugar donde se tenga que convocar a los espectáculos o se creen laboratorios teatrales, pero sí el sitio donde se cree una pedagogía educativa del teatro, expresando los temas esenciales de las preguntas base a las cuales el técnico de teatro debe responder".

En torno a la polémica existente sobre si el teatro debe acudir y surgir de las escuelas o si es el niño el que debe trasladarse a los teatros, Passatore opina que son cosas a enfocar de forma diferente. "Por un lado", dice, "está claro que el joven espectador debe saber reconocer el lugar específico de las producciones teatrales, y es éste el sitio ideal para ver teatro. Éste es un ritual del que no debe prescindir un niño. Pero, por otro lado, es bueno que el actor ejerza su profesión en lugares no propiamente teatrales, como la, escuela, la calle o nuevos espacios, y que se convierta para el niño en una prolongación de su actividad escolar o extraescolar".

Passatore piensa que el espectador busca en el teatro su modelo cultural formado a través de elementos no teatrales, como el cine, la televisión o la publicidad: "El teatro, mañana, puede cambiar porque la formación cultural del espectador puede modificarse".

Dentro de estas Semanas Internacionales de Teatro para Niños se presentarán espectáculos para el joven espectador procedentes de Italia, Dinamarca, Checoslovaquia, Portugal, Colombia y España. Los talleres y cursos que se impartirán a lo largo de noviembre y diciembre estarán dirigidos a profesores de los diferentes ciclos de EGB. El seminario permanente que comenzó el pasado lunes es de entrada libre, aunque los organizadores ruegan la continuidad,en el mismo con el fin de poder establecer un debate común al final de las diferentes sesiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de noviembre de 1986