Playz

‘Riders’, jóvenes, precarios y estigmatizados

TVE acerca al público juvenil la inestable situación de los repartidores de comida con una ficción en su plataforma Playz que mezcla ‘thriller’ y humor

Ismael Abadal, en la serie 'Riders'. Vídeo: Tráiler de la serie de Playz.

Repartidores de comida trabajando en condiciones precarias, el problema de las casas de apuestas en los barrios más humildes, drogas, machismo y la estigmatización por el origen de cada uno son los ingredientes de Riders, la nueva apuesta de ficción de Playz, la plataforma digital de TVE pensada para un público joven. De todo un poco y todo actual para una serie que navega a medio camino entre el thriller y la comedia y que vio cómo la pandemia se adelantó a alguna de sus ideas. Al frente del proyecto, Javier Valera y Alejandro Alcaraz, dos veteranos guionistas de programas como La Resistencia, El Intermedio, Mask Singer o Cachitos de hierro y cromo.

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Esa realidad que nutre Riders incluye a unos protagonistas que reparten comida a domicilio sobre una bicicleta, llueva, haga 40 grados a la sombra o sea medianoche, cobrando una miseria. ”Al final tuvimos prisa para que la serie no se hiciese realidad antes de que se estrenase, porque empezamos a recibir noticias de cosas que ya habíamos escrito y que ya estaban pasando. Si ya tenían presencia en las calles, de repente los repartidores se convirtieron en un servicio esencial y muy mal pagado durante el confinamiento”, explica Varela en una conversación telemática junto a su compañero.

El proyecto les llegó de parte de Lacoproductora y en principio estaba pensado como una sucesión de sketches, sin que hubiera ninguna obligación por parte de esta productora o de Playz de abordar temas tan actuales. “Partíamos de hacer un thriller con repartidores. Una de las primeras cosas que pensamos fue una trama de misterio, y estamos muy contentos de que al final nos aprobaran un proyecto en el que además estos temas fueran entrando. Decidimos qué queremos contar, cómo vemos nosotros el mundo y a la generación siguiente a la nuestra, que parece que nos separan muchísimos años, pero no tantos. Queríamos contar la precariedad laboral, los microrracismos, el machismo en las redes, en el mundo de los músicos, la ludopatía en los jóvenes, el salto a la ludopatía desde pequeñas apuestas en videojuegos, y esa falsa sensación de libertad de que según quiénes eran tus padres, en qué barrio hayas nacido, no todos somos igual de libres a la hora de elegir las cosas”, dice Alcaraz. Valera incide en esa sensación de falsa libertad: “Es una cosa de precariedad laboral pura, de engañar diciéndoles que son autónomos y que tienen libertad para trabajar cuando les dé la gana y no es así. No son autónomos, no pueden elegir, tienen un jefe que les está señalando, que es un algoritmo y es binario, pero es un jefe”.

No son autónomos, no pueden elegir, tienen un jefe que les está señalando, que es un algoritmo y es binario, pero es un jefe
Javier Valera

“La realidad de los repartidores es que hay mucha presencia de inmigrantes de la comunidad venezolana y colombiana. Nuestro protagonista es español, sus padres son inmigrantes, teníamos claro el perfil racializado del personaje principal. Una de las cosas que hablamos sobre esa sensación de libertad es cómo él siente que su camino podría estar escrito y consigue ir por otra vía muy exitosa... y tiene esa cosa de que todos estamos muy felices y no nos damos cuenta de que a lo mejor estamos a un imprevisto económico de caer en lo precario”, comenta Alcaraz, al que sigue Valera: “Es la ilusión del capitalismo, que cualquiera piensa que está más cerca de Amancio Ortega que del señor que está pidiendo debajo de un puente, y en realidad ese señor está solo a seis meses sin trabajo”.

Dayana Contreras, Ismael Abadal, Germán Alcarazu y Catalina Sopelana en 'Riders'.
Dayana Contreras, Ismael Abadal, Germán Alcarazu y Catalina Sopelana en 'Riders'.playz

Integrar temas sociales en medio de un thriller les salió de forma espontánea. “Me da miedo que parezca como algo de laboratorio. Nos parece algo interesante y que da conflicto, y que casualmente ha encajado superbién en Playz”, apunta Valera. Alcaraz también destaca el valor de emitirlo en la televisión pública: “Sabíamos de la responsabilidad de hacer algo para la tele pública y para Playz, que además es un canal que tiene programas como Gen Playz, que trata estos temas e intenta acercar este tipo de debates a la población, pero era algo que realmente también encajaba mucho con nosotros”. “Axel [el protagonista] es alguien que busca un éxito normal, trabajar en una cosa que está estudiando, que se supone que es lo que deberíamos conseguir todos, y de repente ve que le están cayendo unas cosas que él no elige y que lo están convirtiendo en algo que no quiere, que es un estereotipo. Se convierte en un rider y se relaciona con el tráfico de drogas, y él no quiere ser la parodia de inmigrante, no quiero ser un anuncio de Vox”.

Más allá de la ficción

El humor también surgió de forma natural. “Nosotros venimos de la comedia pura, que si bien es un género, para nosotros también es una forma de expresión. En esencia la serie es un thriller en cuanto a que pasan una serie de cosas misteriosas y hay un crescendo y unas resoluciones en determinados momentos, pero al final no sabemos contar las cosas sin un poco de comedia”, apunta Valera.

Protagonizada por Ismael Abadal, Catalina Sopelana, Germán Alcarazu y Dayana Contreras, Riders cuida el aspecto visual, con guiños a elementos como los videojuegos o Instagram. “Hay que darles la enhorabuena a la directora, Beatriz Abad, y a la directora de fotografía, Sandra Formatger, que han decidido esa estética juvenil”, dice Alcaraz. Valera entra a los piropos: “Les pusimos una trampa mortal en un pantano que han convertido en un ático con vistas. Escribir es gratis, queríamos que fuera una serie muy contemporánea, que representase la forma que tiene de ver el mundo Axel (Abadal), con el tema de los videojuegos, con sus estrategias...”. La música también tiene un papel importante, recalcan los creadores de la serie: latina, electrónica, electrocumbia y rap.

Televisión Española ha querido ir más allá de la ficción y su Laboratorio de Innovación Audiovisual ha elaborado un documental en el que se trata el día a día de varios repartidores con posiciones distintas sobre su precaria situación laboral. Y lo han complementado con una web interactiva para que el usuario se ponga en la piel de un trabajador de las empresas de reparto a domicilio y vea cómo se articula su jornada a través de las aplicaciones para dispositivos móviles y sus algoritmos.

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