Xabier Fortes: “Desearía que siguiesen en TVE ‘Los desayunos”

El periodista deja el espacio informativo tras dos años y regresa a la noche del 24 Horas

El periodista Xabier Fortes, en su casa en Madrid.
El periodista Xabier Fortes, en su casa en Madrid.KIKE PARA

Xabier Fortes (Pontevedra, 54 años) no seguirá al frente de Los desayunos de TVE. El periodista es el último en abandonar el barco de la mañana, tras María Casado, quien dejó Las Mañanas la semana pasada, y Máximo Huerta, cuyo A partir de hoy no ha sido renovado para una segunda temporada.

En su lugar, el nuevo director de informativos de TVE, Enric Hernández, planea un nuevo espacio que ocupe toda la franja matinal, al estilo de El programa de Ana Rosa en Telecinco y Al Rojo Vivo en La Sexta, presentado por Mónica López, actual jefa de sección de meteorología del organismo. Fortes, quien lideró desde el Consejo de Informativos las denuncias de manipulación de la anterior etapa de TVE y quien ha subido la audiencia de Los desayunos desde su incorporación en octubre de 2018, vuelve al espacio que ocupaba antes, en la noche del Canal 24 Horas.

Pregunta. ¿Cómo explica este movimiento?

Respuesta. Es una decisión estratégica del nuevo equipo directivo. Enric entiende que tiene que darle un cambio a la mañana y hay que agradecer que venga con ideas nuevas y que las exponga con tiempo y confianza para aceptarlas. No pedí explicaciones cuando me nombraron, no voy a pedirlas ahora que me cambian. Hay que ser elegante también en las salidas.

P. La misma nota de prensa donde se anunció el cambio también decía que Los desayunos con usted había logrado “el resultado más elevado en cuota desde hace ocho temporadas y el máximo en espectadores desde hace seis”. Hay un respaldo del público.

R. No sé mucho de audiencias, sabía que nos iba bien pero no tan, tan bien. Las medidas de esta empresa no deben entenderse por los huecos que ocupan los programas, sino por una idea. Y es cierto que Enric tiene una idea, hay que aceptarlo. Sí diré que me encantaría que Los desayunos siguiesen. Tenemos marcas potentes en la casa, como un Informe semanal, un Estudio Estadio, y Los desayunos son parte de ese paisaje. Hay que dar margen a este nuevo equipo.

P. Ha decidido acabar la temporada, a diferencia de María Casado, quien el viernes se despidió inesperadamente en antena. ¿Sus circunstancias son muy diferentes?

R. Cada uno es como es. Yo entiendo que debía haber acabado el programa. Si ella lo ve así, hay que apoyarla y comprenderla. Está en su derecho.

P. En abril de 2019, tuvo un momento significativo. Manifestó su “absoluto desacuerdo” con los altos cargos del organismo, que habían decidido cambiar la fecha del debate electoral, una decisión que favorecía a Moncloa y que parecía venir de ahí. ¿Por qué decidió publicar su opinión?

R. Yo iba a presentar ese debate y era mi lugar decir algo. Entendí, y me puedo haber equivocado, que el cambio de fecha obedecía a presiones externas y RTVE debe ser independiente. Entendía que, si cedíamos a esas presiones, hacíamos el debate el martes; si nos manteníamos, el debate, el primero hecho en la televisión pública, sería el lunes, en la fecha que habíamos pactado. Se lo consulté a Begoña Alegría [directora de informativos entre julio de 2018 y enero de 2020], que me apoyó, y puse ese tuit. Era evidente que podía tener problemas, pero lo hice con toda la intención del mundo, porque interpretaba esa decisión como respuesta a ciertas presiones. El debate salió en su día, tuve el honor el presentarlo, y por tanto no me arrepiento de nada.

P. ¿Esa resistencia dejó huella en la redacción?

R. Imagino que a los jefes -a la jefa- no le gustaría y lo entiendo. Ella [Rosa María Mateo, administradora única de RTVE] tenía una idea, con toda la mejor intención del mundo. Yo tenía otra. Debemos tener la independencia esté quien esté en el Gobierno o en la oposición. Habíamos hecho una oferta. Si quieren la cogen y si no quieren no, pero no tenemos que estar en el mercadeo político. Por hacer ese movimiento, conseguimos hacer el debate. Si me pasó factura, no me consta, no lo sé.

P. ¿Yerra la gente que vincula aquel tuit con este cambio de cadena?

R. Creo de verdad que esta decisión es estratégica. No me pasan factura por nada.

P. También ha despuntado últimamente por responder a las acusaciones que lanzan en antena algunos cargos de Vox, sobre todo Iván Espinosa de los Monteros el año pasado y últimamente con Macarena Olona. ¿Su objetividad tiene límites?

R. Me llevo bien con Iván, quien tiene una visión muy critica de la televisión pública. Yo no debo entrar en política, puedo analizar, pero hasta ahí. Sí soy muy firme. Y si alguien viene a mi programa a hablar mal de mis compañeros, me va a tener enfrente. Ya sea Sánchez, Casado, Iglesias, o Arrimadas. Tengo mis defectos pero no soy opaco.

P. Fuera de antena, las redes sociales de Vox le tienen enfilado.

R. Este cambio acabará ya con el sambenito de que yo mando mucho en TVE. Porque si mandase, continuaría Los desayunos y si tuviese tanto poder, intentaría el traslado de Torrespaña a Pontevedra.

P. ¿Le tiene Vox en el punto de mira?

R. Un dirigente del PP me llamó hace unos años el adalid de la libertad por defender la independencia de TVE. Ahora que hago lo mismo, soy un satélite soviético. Al final siempre caen palos de todos lados.

P. La franja de la mañana está cada vez más ideológica. Incluso Ana Rosa ahora parece haberse sumado al estilo de Al Rojo Vivo, si bien en un bando distinto. ¿Es el fin de una escuela?

R. Llevo 30 años en televisión y es lo que me enseñaron. Aprendí de Fran Llorente [director de informativos entre 2004 y 2012] y Begoña Alegría y querría que dejases esos nombres. Haciendo información en Galicia, Fran me dijo que menos políticos hablando y más país, más labradores, más mariñeiros. Y Begoña fue una jabata en un momento de mucha presión, cuando nos caían hostias de un lado y del otro, cuando venían presiones de Moncloa y de la derecha. Pagó un precio alto por ello.

P. ¿Esos días están en el pasado?

R. Sé que hay gente que esto le suena a cuento chino y lo siento, pero cuando las balas suenan silbando por la oreja mientras intentas ser independiente, ahí es cuando estamos hablando de cosas serias. Y el debate, ese episodio, que solo es uno, el episodio, con artículo determinado, era serio. Ahí hay que tentarse la ropa. No era una información en mitad de una legislatura, que puedes ir de independiente diciendo que fuiste a una rueda de prensa y le metiste caña al Gobierno. Ahí se estaba decidiendo el Gobierno. En ese momento, que fue delicadísimo, entendimos que había que hacer lo mismo que hubo que hacer durante seis años con la manipulación del PP.

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