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Twitter experimenta con una suscripción de pago

La red social ofrece una tarifa plana de 99 dólares al mes para promocionar una cuenta

FILE PHOTO: People holding mobile phones are silhouetted against a backdrop projected with the Twitter logo in this illustration picture taken September 27, 2013. REUTERSKacper PempelIllustrationFile Photo
FILE PHOTO: People holding mobile phones are silhouetted against a backdrop projected with the Twitter logo in this illustration picture taken September 27, 2013. REUTERS/Kacper Pempel/Illustration/File Photo REUTERS

Un día después de conocer los resultados financieros del trimestre, que se han revelado peores de lo esperado, Twitter decidió innovar. A finales de la semana pasada comenzó a enviar un mensaje con una peculiar oferta. El pago de 99 dólares al mes, como una suscripción, a cambio de promocionar la cuenta y dar más visibilidad a łos mensajes emitidos desde ese perfil.

Twitter intenta moverse rápido para paliar la pérdida de actividad y evitar caer en la irrelevancia. Gracias al uso compulsivo de la red social por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la compañía se encuentra de manera constante en los medios de comunicación y las conversaciones giran alrededor de sus compulsivos envíos. Sin embargo, y por primera vez desde que cotizan en bolsa y tienen la obligación de dar detalles de manera pública, han dejado de crecer en captación de usuarios. Cuentan con 328 millones de cuentas activas en el último mes. La misma cifra que el último trimestre, pero con un detalle, en EE UU han sufrido una bajada de 70 millones a 68. Para colmo, los ingresos se reducen un 8%.

Este escenario ha llevado a Twitter a ofrecer una tarifa plana para anuncios a algunos de sus perfiles más activos y veteranos. Este lunes Twitter envió la oferta de sumarse al programa de pruebas a la cuenta de Twitter de quien firma la noticia. Las condiciones son claras, un mes gratis, para probar. A partir de entonces, cobro automático de 99 dólares. No hay tramos, ni opciones de tiempo.

El usuario no puede escoger a qué audiencia se dirige, solo escoger entre unas opciones iniciales algo vagas. También tiene que escoger entre promoción basada en localización o en temática. Los lugares se basan en zonas, pero solo de Estados Unidos. En nuestro caso se escogió la zona de Oakland-San Francisco-San Jose, que comprende todo Silicon Valley, y una audiencia a la que le interese la tecnología e informática.

Twitter no deja elegir el idioma en que lee o emite la audiencia. Tampoco qué mensajes se promocionan. Se deja todo al parecer de Twitter.

Con esta medida Twitter no quiere llegar a agencias, marcas o expertos en marketing, especialistas en herramientas para optimizar el envío de mensajes, sino que busca ingresos de perfiles activos cuya actividad profesional y personal tienen fuerte relación con su perfil en Internet.

Una gran diferencia es que una vez que se aceptan las normas no se tiene control de la audiencia que verá los anuncios, ni hacer modificaciones. Twitter actualizará las estadísticas de impacto, nuevos seguidores y visibilidad gracias al pago cada dos semanas.