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Francia prueba Internet sin cables en los trenes de alta velocidad

La conexión tendría un coste de tres euros y un ancho de banda de 1,5 megabits que se deberán repartir los viajeros

La compañía ferroviaria francesa inicia este fin de semana una campaña de pruebas para evaluar un dispositivo que permitirá a los viajeros de sus trenes de alta velocidad (TGV) conectarse a Internet mediante redes inalámbricas wifi.

La experiencia se va a llevar a cabo en tres convoyes que cubren la línea TGV entre París y Estrasburgo, un servicio que se pretende ampliar a continuación a las conexiones que van de la capital francesa a Zúrich, en Suiza, y a Múnich y Fráncfort en Alemania.

Francia ha invertido 20 millones de euros en el programa de investigación que debe permitirle convertirse en la primera compañía ferroviaria que puede ofrecer este servicio de Internet wifi sin interrupción a la entrada en una estación o en un túnel.

Para lograrlo, la empresa ha dispuesto un complejo equipamiento técnico, cuya base es una antena ultra-plana en el techo del tren para recibir la señal del satélite y antenas wifi en los vagones.

El operador de satélites Eutelsat, encargado de distribuir la señal, prevé un ancho de banda de 1,5 megabits que se deberán repartir los usuarios en el tren. En principio se ha calculado que podrían estar conectados simultáneamente unos 50 de los 350 pasajeros que transportan los TGV y, para evitar saturaciones dadas las limitaciones en el ancho de banda, los internautas serían dirigidos a un portal diseñado por el operador Orange con servicios básicos: noticias, información meteorológica y alquiler de películas.

El precio sería de tres euros para tener acceso a ese portal y de cinco a seis euros por película visionada, aunque esta cuestión es delicada ante el riesgo de que los usuarios se la copien, con los posibles contenciosos sobre los derechos de autor.

La alta velocidad francesa se ha dado tres meses para evaluar la pertinencia económica de su proyecto y, en caso de seguir adelante, se plantea ofrecer el servicio en los 52 convoyes de su red de alta velocidad en el Este para comienzos de 2009. En cuanto a una cobertura total de los TGV -que son 400 trenes- tardaría cuatro años con un costo de 80 millones de euros.