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Google y Yahoo!, obligadas a modificar sus resultados por unas modelos

La justicia argentina exige a los buscadores que eliminen de sus resultados páginas que vinculan a conocidas mujeres con contenidos pornográficos

Mencionar a un famoso en una página de Internet puede mejorar su posición en las listas de resultados de los buscadores y, con ello, aumentar el número de visitas. No es una práctica poco habitual, pero cuando el personaje conocido es una modelo y lo que ofrece la web que usa su nombre son contenidos pornográficos, la práctica puede ser delictiva. Es lo que piensan varios jueces argentinos que, para evitar el daño que esa vinculación pueda hacer al derecho al honor de las afectadas, ha exigido a Google y Yahoo! que eliminen las páginas de sus índices.

La agencia DyN señala que hasta 80 modelos han conseguido de la justicia de su país medidas de este tipo, en las que por primera vez se obliga a un buscador a retirar de sus listas de resultados varias direcciones porque el contenido de éstas puede dañar la imagen de una persona.

En Internet pueden encontrarse varias de estas decisiones judiciales, y en ellas se deja claro que la decisión no supone una condena contra Yahoo! y Google, sino una medida provisional adoptada mientras se retiran las páginas que usan el nombre de las modelos de forma ilegítima o se actúa contra sus propietarios. Los jueces sostienen que si el nombre de las afectadas sigue apareciendo en los buscadores ligado a contenidos pornográficos u ofensivos, se podría causar un perjuicio irreparable.

Frente a la exigencia de modificación de su índice, Yahoo! señaló en uno de los juicios -el que aborda el caso de la modelo Melina Pitra- que la medida sería ineficaz, pues las páginas denunciadas seguirían apareciendo en otros buscadores. También sostiene el portal en sus argumentos que "mientras los propietarios de los sitios no remuevan el nombre" de las modelos la vinculación entre éstas y los contenidos pornográficos "continuará activa, por lo que la medida debe dirigirse contra ellos".

Pero el juez argumenta que Yahoo! está "en mejores condiciones técnicas y tácticas de actuar ante la prevención o reparación del daño injusto" y que si no retira las páginas denunciadas de su índice "amplifica" los efectos dañinos provocados por los denunciados. "Si bien parece al menos por ahora dificultosa la prevención del daño, no lo es la cesación de sus consecuencias" dice la sentencia.

En otro fallo, el referido a la modelo María Agustina Sosa, la Cámara Civil señala que lo que está en juego es el derecho constitucional a la imagen y el honor, y que si no se retiran de los buscadores las páginas que mencionan su nombre el perjuicio puede ser irreparable.

La importancia de quedar bien en el buscador

La batalla de las modelos argentinas contra Yahoo! y Google es sólo una consecuencia más del poder que los buscadores han adquirido en los últimos años. La navegación por Internet comienza en muchas ocasiones por ellos, y su opinión sobre las páginas que son relevantes o no pueden llegar a afectar la viabilidad económica de los negocios y la imagen de las personas.

En todo caso, no se conocen muchas medidas judiciales en las que se obligue al buscador a modificar el modo en que califica una página o, como en este caso, a eliminarla de sus resultados. Similar al menos parece el enfrentamiento legal que Google mantuvo con Louis Vuitton, resuelto en verano de 2006 a favor del grupo de lujo francés. En esa ocasión lo que estaba en disputa no eran los resultados en sí, sino los anuncios que aparecen junto a ellos.

Google vende a los anunciantes el derecho a figurar en un espacio dedicado a la publicidad cuando se introducen unas palabras determinadas en el buscador, vende términos de búsqueda, y uno de ellos era precisamente Louis Vuitton. Esto permite a las empresas de la competencia aparecer en lo más alto de la lista de resultados -aunque sin formar parte de ésta- cada vez que se introducen esas dos palabras en Google.

La justicia francesa entendió que el buscador incurría en una práctica que daba lugar a la competencia desleal y publicidad engañosa, y le condenó a pagar 300.000 euros. También exigió que dejara de usar esa marca en todas sus páginas accesibles desde Francia.