Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:NEW THINKING

El problema de la personalización

La personalización se ha aplicado bien en pocas ocasiones. Su fracaso está en que normalmente no logra entender el comportamiento del cliente.

"La buena noticia para los fanáticos de la usabilidad en todo el mundo es que estamos cercanos a un momento histórico", asegura en su blog Jensen Harris, de Microsoft. "Le hemos dado la vuelta oficialmente a los menús personalizados para que vengan desactivados por defecto en todas las aplicaciones futuras de Office 12".

¿No sabe lo que son los menús personalizados? Cuando elige por ejemplo Archivo en la barra de navegación de Microsoft Word los menús personalizados hacen que inicialmente sólo vea una lista de las últimas funciones que ha utilizado.

Se suponía que los menús personalizados iban a ayudarnos a encontrar rápidamente las funciones de uso más frecuente, y no ver así lo que usamos poco. No he encontrado a nadie que hable bien de ellos. Muchas personas los encuentran tremendamente molestos y frustrantes.

En teoría, los menús personalizados eran una idea muy buena. Su objetivo es personalizar su mundo basándose en lo que hace habitualmente y escondiendo lo que hace menos. El problema es que lo que hace pocas veces siempre va a ser difícil de encontrar por el hecho de que lo hace menos. Hacer que un menú personalizado lo esconda hace que sea aún más difícil de encontrar.

(¿Sabe que puede desactivar los menús personalizados? Vaya a Personalizar, en el menú de Herramientas, y marque la opción "Mostrar siempre los menús completos").

Hablando una vez con un programador sobre menús personalizados, me contó que antes se podía personalizar todo el menú, y si a uno no le gustaba Archivo al principio de la lista, lo podía mover al final o donde fuera.

Me dijo que a los programadores les encantaba esa flexibilidad al principio, pero que pronto pasó a ser una lata. Uno de los problemas era que ninguna otra persona podía trabajar en tu ordenador sin hacerse un lío. Al cabo de un tiempo, la gente dejó de personalizar sus menús.

No es que la personalización o customización sean malas ideas. Bien utilizadas son muy poderosas. No obstante, exigen un profundo conocimiento del comportamiento del cliente. Antes de emplear este tipo de técnicas debe investigar a fondo cómo piensa y se comporta su cliente. Después, necesita supervisar constantemente su comportamiento y afinar el planteamiento.

Todo esto hace que la personalización sea cara de diseñar y gestionar. Necesita por lo tanto un caso de negocio muy poderoso si quiere ver un retorno de la inversión para todos sus esfuerzos en personalización.

He escuchado a personas hablar apasionadamente sobre la personalización, como si fuese algún tipo de maravilla tecnológica que resolverá todos los desafíos relacionados con la publicación de contenido. En esta tecno-utopía no se necesita a los editores para seleccionar el contenido de calidad. Usted simplemente sube todo a Internet y después la gente elige exactamente lo que quiere.

El periódico o revista que usted lee está personalizado. Ha sido personalizado por editores profesionales con muchos años de formación y que han tratado de seleccionar el conjunto de noticias más adecuado para usted. Han trabajado duro para conseguir el tono y el estilo correcto.

Las herramientas son maravillosas. Pero sólo porque usted le de a alguien el programa para hacer un blog no significa que se vaya a convertir automáticamente en un buen comunicador. Comprar tecnología sofisticada nunca puede sustituir la necesidad de entender bien a su cliente.

(Traducido por Snap Comunicación)