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Un periódico británico demuestra la poca fiabilidad del voto electrónico

La Administración reconoce la posibilidad de "fraude masivo"

Un periódico británico ha denunciado la supuesta facilidad existente para cometer fraude en el voto por correo para las elecciones generales del 5 de mayo en el Reino Unido. Reporteros del vespertino Evening Standard descargaron de Internet varias solicitudes de voto postal, las cumplimentaron utilizando nombres del censo electoral y pidieron que se remitieran las papeletas de votación a una dirección distinta.

La Junta Electoral envió a los pocos días la confirmación de que las personas en cuestión habían sido autorizadas debidamente a votar por correo pese a que en las solicitudes figuraba una firma falsa. La firma había sido obtenida con autorización del votante cuya identidad suplantó el periódico.

Ante la avalancha de solicitudes para poder votar por correo, los funcionarios de la Junta Electoral han reconocido abiertamente que no tienen medios suficientes para comprobar si algunas de ellas son fraudulentas. "Hay posibilidad de fraude masivo, otra cosa es que llegue a producirse", ha declarado al citado periódico Malcolm Dumpper, presidente de la Asociación de Funcionarios Electorales.

Se calcula que un 15% de los electores británicos emitirán su voto por correo en los comicios. Este mismo mes, dos jueces ingleses dictaminaron que el sistema actual de voto por correo era susceptible de fraude después del escándalo sucedido en las localidades de Birmingham y Blackburn.

Uno de los jueces declaró que las elecciones municipales celebradas el año pasado en Birmingham, centro del país y que ganaron los laboristas, se caracterizaron por "un fraude generalizado" en el voto por correo y dijo que avergonzaría incluso a una "república bananera".

Los propios laboristas han anunciado durante la actual campaña que presentarán al Parlamento que salga de los próximos comicios leyes para impedir el fraude electoral.

Las reformas que proyecta introducir el Gobierno incluyen la tipificación como delito de la solicitud indebida de un voto por correo y la publicación de listas de quienes recurran al voto postal para poder descubrir a eventuales impostores.