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Reportaje:

Lento estreno del referéndum virtual

Las 52 ciudades que prueban el voto electrónico en la consulta sobre la Carta europea abren los colegios electorales

La prueba piloto de voto electrónico del referéndum sobre la Constitución europea empezó ayer en las 52 ciudades escogidas. Sus vecinos tienen 18 días para votar. El inicio fue discreto. La afluencia, nunca masiva, era desigual en las distintas localidades, porque igualmente desigual ha sido el empeño municipal en divulgar esta convocatoria que ensaya el voto telemático. Varias ciudades no habían recibido el tríptico promocional del Ministerio del Interior.

La improvisada línea ADSL que se cuela por la ventana del centro Joaquim Xirau de Figueres (Girona) permitió las primeras y tímidas votaciones. Joan Aguer, jefe de informática del Ayuntamiento, destacaba que, a pesar de la precipitación del montaje, los ordenadores estaban listos. Casi nadie parecía haberse enterado en la ciudad. El concejal Pere Casellas, el primero en votar, reconocía que la premura ha impedido promocionarla. "Cuando lleguen los trípticos del ministerio se realizará un buzoneo y esta semana organizaremos una votación del personal del Ayuntamiento para animar a la población". Casellas asegura que no duda sobre la seguridad: "Si realizamos operaciones en la Bolsa de miles de millones, también deberíamos poder votar por Internet sin problemas". Uno de los sorprendidos por la prueba fue el propio técnico de Telefónica, Miquel Torrent, que también votó. "Creo que hay que pulir algún detalle, el mensaje de la ventana gris que confirma el voto debería ser más claro", advirtió. Torrent dejó su teléfono móvil por si, en los 18 días, surge algún problema técnico.

El primer voto electrónico en Torrejón de Ardoz (Madrid) lo marcó sobre la pantalla del ordenador, a las 9.30, Marcelino Muñoz, conserje del Ayuntamiento. En las siguientes cuatro horas, 15 personas más depositaron su voto. El primer vecino que no era trabajador municipal fue un octogenario. Luis Pizarro fue otro de los votantes y coincidió con Muñoz: "Es más rápido y cómodo que la urna con papeles". Pese a ello, el conserje destacó "dos detalles" que despertaron su "recelo". "Esto es el futuro y seguro que está bien, pero da un poco de miedo pensar que pueda identificarse la persona con su voto. También que, al no haber papeletas, puedan manipularse más fácilmente". Una vez emitido el voto, el mensaje se codifica y envía al Ministerio del Interior, donde se descodifica la identidad del votante, se comprueba que no ha votado y, posteriormente, se descodifica el voto y envía a una urna virtual sin intromisión humana.

La Asociación de Internautas (AI) criticó ayer la descoordinación entre las administraciones. El presidente de la AI, Víctor Domingo, manifestó que es una "buena prueba", pero lamentó la poca información distribuida.

Una menor estrenó el voto digital en Dos Hermanas (Sevilla), el segundo municipio con más electores (85.681) de los que participan en el experimento después de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona). Míriam Andana Puente, que cumplirá 18 años el día del referéndum, fue invitada por el gobierno local a ser la primera votante. Un tanto sobrepasada ante el despliegue de cámaras, la joven seleccionó la casilla del sí, aunque confesó su desconocimiento sobre la norma y la consulta. Ayer, a las seis de la tarde, habían votado 28 personas.

"El tema nos ha desbordado. Pensábamos que iba a tardar unos días en calar y a las 12.30 ya han votado 90 personas", comentaba, satisfecho, Francisco Potenciano, uno de los responsables de la prueba en el Ayuntamiento de Torrent (Valencia). El anuncio de la convocatoria, a falta de que Interior envíe trípticos y material divulgativo, se había limitado a una carta del alcalde a los vecinos, a la que respondieron generosamente los jubilados. La mayor parte de ellos no habían utilizado nunca un ordenador, por lo que eran asistidos por tres empleados municipales; ni conocían con detalle el contenido de la Constitución europea, lo que no les impedía dejar clara su vocación europeísta.

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Información elaborada por Gerard Bagué, Oriol Güell, Tereixa Constenla e Ignacio Zafra

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005