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Google abre las puertas al mercado hispanohablante con una sede en Madrid

La compañía asegura que cuenta con el 60,3% de la cuota de buscadores en el mercado español y que las peticiones que gestiona aumentaron un 74% en un año

Liderazgo en el mercado de buscadores, cinco años de historia, cambios en innovación y tecnología y una misma filosofía. Ésa es la carta de presentación de Google en el mundo y con esas máximas se ha presentado oficialmente hoy, en la inauguración de su sede en Madrid en la sala Moma, que curiosamente se llama igual que la intranet del motor de búsqueda.

La decisión de la compañía de abrir una oficina en Madrid, la primera en un país hispanohablante y vigésima en el mundo, no es un deseo que sus fundadores y copresidentes, Larry Page y Sergey Brin, hayan podido satisfacer de la noche a la mañana. Sin embargo, pese a la "larga espera", como la recuerda Brin, su motor de búsqueda cuenta ya en España con cuatro millones de usuarios, que aumentan a un ritmo tres veces mayor que el número de internautas activos, según el informe de julio de Nielsen/NetRatings.

"Obtuvimos el dominio español cuando pudimos", vuelve a lamentarse Brin, para quien la coyuntura es, de todos modos, inmejorable. El responsable comercial de Google en España, Miguel Reina, explica que nada, en ese negocio, es fruto de la improvisación. Antes de la implantación en ese país de su rival Overture, del que espera obtener una aprobación de compra Yahoo la semana próxima, "Google ya operaba comercialmente en la sombra".

Y las perspectivas de negocio debieron de ser más que jugosas, sumadas al hecho de que el español es el cuarto idioma por importancia en la Red, después del inglés, el alemán y el japonés, y de que los estudios de Jupiter que maneja la compañía apuntan a que, en 2008, el 55% de los hogares españoles estarán conectados. Y "donde hay electricidad hay Google", interviene el jefe de la compañía en Europa, Fabio Salmoni". A su espalda, la página "Google en español" exhibe un logo con tintes "picassianos".

En noviembre, la empresa cumplirá cinco años. Asegura que satisface el 40% de las búsquedas realizadas a nivel mundial y que, más de la mitad, provienen de fuera de Estados Unidos. El gigante de los buscadores sabe que es conveniente expandirse no sólo en idiomas y dominios (la página tiene 35 y 79, respectivamente, tras el recién aquirido ".es"), sino en presencia geográfica.

El poder del clic

Y es que la mayor parte de los ingresos de Google procede de "enlaces patrocinados". Según Fabio Selmoni y Miguel Reina, la presencia de un centro en España dará respuesta directa a la petición de los anunciantes españoles de servicios publicitarios, por los que han optado ya 150.000 empresas en el mundo.

Google AdWords es la herramienta que la compañía pone a disposición de los publicistas. A cambio de "cortarle las alas" en pro de la comodidad del usurio, es decir, impidiendo el uso de pop-up o banners, "interrelaciona" las palabras claves que haya elegido el anunciante con la búsqueda personal de cada internauta.

Ahí reside, en opinión de Reina, la ventaja para la empresa que busca publicidad, ya que le otorga la posibilidad "de colocarse ante alguien que de por sí nos viene buscando". Si un usuario escribe, por ejemplo, la palabra "Beckham", una de las más recurrentes el pasado agosto, la relación de anuncios publicitarios estará íntimamente vinculada al deporte del fútbol. El cobro se hace "por clic", es decir, "por resultados", recuerda el ejecutivo, que asegura además un coste mínimo.

Salida a bolsa

El éxito de Google a nivel financiero es una incógnita tan larga como su historia. Hasta que el líder de buscadores no cotice, carece de obligación de desvelar el misterio. Lo hará, tal y como se rumorea desde hace tiempo, porque "ésa es una ambición real" para la compañía, pero sigue sin revelar el cuándo.

Otra pregunta flota en el aire, y en la Red, desde hace tiempo: si Microsoft se hará con la californiana para poder competir en el negocio de buscadores. Los creadores del quinto web del mundo y de un auténtico fenómeno de moda sonríen, con la transparencia que predican siempre (en cuestión de ética, finanzas e imagen corporativas), antes de responder por turnos que "hay colaboración" con el gigante de Gates, sin que ello deba llevar a engaño.