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Tailandia aprueba el matrimonio igualitario convirtiéndose en referente en Asia en reconocimiento de derechos LGTBIQ

Solo Taiwán y Nepal tienen normativas similares a la tailandesa. Los primeros enlaces podrían celebrarse antes de final de año, pues el monarca aún tiene que firmar la ley

Un grupo de personas celebra en Bangkok la aprobación del matrimonio igualitario en Tailandia, que pasó el último trámite legislativo el 18 de junio.
Un grupo de personas celebra en Bangkok la aprobación del matrimonio igualitario en Tailandia, que pasó el último trámite legislativo el 18 de junio.Chalinee Thirasupa (REUTERS)
Pablo León

El Senado de Tailandia ha dado la aprobación final este martes a la ley de matrimonio igualitario. El proyecto legislativo ―que ha pasado ya varios trámites parlamentarios y únicamente queda pendiente la firma del monarca para ratificarlo― culmina un proceso iniciado hace meses, aunque reivindicado en el país asiático desde hace más de dos décadas. Cuando la normativa entre en vigor, Tailandia (con unos 72 millones de habitantes) se convertirá en el primer país del sudeste asiático en reconocer la unión de parejas del mismo sexo y un referente LGTBIQ+ en Asia, donde solo Taiwán y Nepal tienen leyes similares.

Tailandia ha sido culturalmente tolerante con las personas LGTBIQ+. “Socialmente, está aceptado; no lo estaba legalmente, con todo lo que eso implica para nuestros derechos”, detalla Poramet Tangsathaporn, de 31 años, por teléfono desde Bangkok. Su tono evidencia alegría. Habla de camino a celebrar la nueva ley en las calles de la capital, junto a organizaciones de derechos humanos, activistas y ciudadanos. Tangsathaporn se define como gay, ejerce como periodista y lleva años escribiendo sobre la realidad LGTBIQ+ en su país. “He participado constantemente en las movilizaciones que pedían la igualdad matrimonial”, continua. “Además, a nivel personal, la legalización del matrimonio igualitario ayudaría a mi familia ―así como a muchas otras― a entender más sobre diversidad, sobre otras relaciones, y sobre la normalidad del amor homosexual”.

Al igual que ocurrió en el Congreso, durante los trámites previos, la ley fue apoyada en el Senado por una gran mayoría: 130 votos a favor, 4 en contra y 18 abstenciones. Cuando la norma entre en vigor, las parejas homosexuales también podrán registrar a sus hijos legalmente. Una vez pase la signatura real, la norma entrará en vigor 120 días después, por lo que los primeros enlaces podrían ser efectivos en el país a finales de este año.

“Hoy celebramos otro hito en el camino de nuestra ley de matrimonio igualitario”, ha escrito el primer ministro tailandés, Srettha Thavisin, en una publicación en la red social X. “Estoy orgulloso del esfuerzo colectivo, que reitera el poder de la unidad en la diversidad de la sociedad tailandesa. Continuaremos nuestra lucha por los derechos sociales para todas las personas, independientemente de su estatus. Mientras celebramos, nos sentimos orgullosos de ser un destino amigable con el Orgullo y esperamos traer el World Pride a Tailandia en 2030“, ha agregado.

El actual Gobierno no solo quiere acoger el Orgullo Mundial de 2030, sino que también aspira a que Tailandia sea incluida como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para el período 2025-2027. La aprobación de esta normativa en favor del reconocimiento de derechos de las personas LGTBIQ+ puede ayudar en estos anhelos.

“Me siento feliz y abrumado. Es un momento histórico para la comunidad LGTBIQ+ de Tailandia; hemos luchado por esto desde hace 23 años”, incide Tangsathaporn. Los primeros intentos para aprobar el matrimonio igualitario en Tailandia datan de 2001. Ese año, el entonces ministro del Interior, Purachai Piamsomboon, propuso una normativa al respecto, pero fue rechazada por el primer ministro del momento, Thaksin Shinawatra, con una lapidaria frase: “Tailandia no está lista para el asunto homosexual”. En 2019, la dictadura militar de Prayuth Chan-o-cha (que estuvo al frente del Gobierno entre 2014, tras dar un golpe de Estado, y 2023) recuperó la idea, pero las elecciones de mayo del año pasado, que llevaron al poder al actual presidente, dejaron la norma en el aire.

Para los activistas y las organizaciones civiles, que han llenado las calles del país tras la votación en el Senado para celebrar la aprobación, la nueva ley subraya el “liderazgo” del país en la región “en la promoción de los derechos humanos y la igualdad”, tal como expresaron en un comunicado conjunto la organización Comisión de la sociedad civil para la igualdad matrimonial, activistas y parejas LGTBIQ+: “Estamos muy orgullosos de hacer historia”.

A pesar del evidente avance que significa la norma, “la discriminación aún existe en Tailandia”, detalla Tangsathaporn. Habla de la fuerte oposición de los sectores más religiosos y conservadores de la sociedad, que aún perdura. Y también de otras trabas: “Hay leyes que obstaculizan a las personas trans, queer, no binarias o intersexuales cambiar su identidad. Además, muchas personas del colectivo aún sufren discriminación en sus lugares de trabajo: son acosadas por sus empleadores o son considerados como un divertimento o una extravagancia. En las escuelas también ocurre, muchas veces, alimentado por los propios profesores”.

Sobre la firma

Pablo León
Periodista de EL PAÍS desde 2009. Actualmente en Internacional. Durante seis años fue redactor de Madrid, cubriendo política municipal. Antes estuvo en secciones como Reportajes, El País Semanal, El Viajero o Tentaciones. Es licenciado en Ciencias Ambientales y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS. Vive en Madrid y es experto en movilidad sostenible.
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