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OPINIÓN i

Desinformación frente a medicina: hagamos frente a la ‘infodemia’

El director general de la OMS asegura que la evolución del brote del coronavirus dependerá de la medida en que se haga llegar la información correcta a la gente que la necesita

Un hombre mira el móvil delante de un monitor con información de la bolsa en Tokio.
Un hombre mira el móvil delante de un monitor con información de la bolsa en Tokio. AP

Desde finales del año pasado, el nuevo coronavirus se ha extendido por todo el mundo a una velocidad vertiginosa, pero más rápido todavía se está extendiendo la desinformación sobre él, lo que está generando que se agrave el brote.

Esta infodemia está obstaculizando las medidas de contención del brote, propagando pánico y confusión de forma innecesaria y generando división en un momento en el que necesitamos ser solidarios y colaborar para salvar vidas y para poner fin a esta crisis sanitaria.

Hay muchas teorías conspirativas sombrías sobre el virus, como la de que se trata de un intento de despoblar deliberadamente el planeta o que es el inicio de una guerra mundial biológica. Esos son solo algunos ejemplos de las teorías falsas que se propagan rápidamente por Internet. Es algo que está sucediendo en todos los países del mundo, y en muchos más idiomas que en los oficiales de las Naciones Unidas.

Se trata de una amenaza que no se limita a la comunidad sanitaria. La desinformación por Internet afecta a muchos ámbitos, desde la política hasta el cuidado de los hijos, y supone uno de los mayores problemas de nuestro tiempo. En relación con la actual emergencia de salud pública, la desinformación puede obstaculizar la lucha contra la enfermedad y su contención, con consecuencias que pondrán en peligro la vida humana.

Todas las personas, en China y en todo el mundo, tienen que poder acceder a información precisa sobre cómo protegerse a sí mismas y a sus familiares del nuevo coronavirus. La Organización Mundial de la Salud (OMS) está desempeñando una función importante en la respuesta a esa necesidad fundamental, trabajando con gobiernos, investigadores y científicos para determinar cómo se propaga el coronavirus y cómo puede tratarse la enfermedad que provoca, al tiempo que lucha contra la infodemia de rumores, bulos y desinformación.

En su calidad de principal organismo internacional en materia de salud, la OMS utiliza su web y sus plataformas de redes sociales para difundir por todo el mundo información de salud pública pertinente. Las empresas de redes sociales están en la primera línea de acción frente a esta amenaza a la información, y algunas de ellas, como Google, Facebook, Pinterest, TikTok, Tencent, están prestando su apoyo.

Google ha lanzado una Alerta SOS con la OMS para que sea más fácil acceder a nuestros recursos sobre el coronavirus en su motor de búsqueda. Por ejemplo, consejos de seguridad, información reciente sobre la respuesta al brote, recursos técnicos y las últimas entradas en la cuenta de Twitter de la OMS.

Los vídeos de YouTube, plataforma propiedad de Google, en los que se pretende ofrecer información sobre el coronavirus aparecen ahora con un enlace (banner) para que los usuarios accedan al portal web de la OMS.

Del mismo modo, si se introduce el término coronavirus en la función de búsqueda en Facebook, el primer resultado alienta a los usuarios de la mayoría de los países a consultar el sitio web de la OMS para obtener la última información sobre el virus.

Al mismo tiempo, los expertos en redes sociales de la OMS trabajan las 24 horas del día para divulgar información objetiva, en varios idiomas, que el público interesado puede intercambiar para mantenerse informado correctamente y para que los bulos y los rumores no sean la única fuente de información disponible.

Como el 99% de todos los casos de infección por el coronavirus se han producido en China, la OMS trabaja intensamente para divulgar consejos correctos y prácticos en chino. Tencent está desempeñando un papel fundamental a este respecto, ofreciendo herramientas digitales a través de WeChat, promoviendo diariamente artículos, información e infografías de la OMS y colaborando en la verificación de rumores.

La OMS no solo trabaja con las redes sociales. También colabora con periodistas y con los servicios informativos de medios tradicionales de todo el mundo, organizando conferencias de prensa diarias para que los corresponsales tengan acceso a información correcta y la utilicen. Los medios de comunicación impresos y de teledifusión tienen la responsabilidad de dar prioridad a la salud pública frente a los ingresos publicitarios que se obtienen con titulares sensacionalistas que terminan por propagar el pánico.

En estos momentos es urgente hacer frente a las afirmaciones falsas sobre el coronavirus, pero la lucha contra la desinformación en la salud pública no termina con este brote.

Por ejemplo, para proteger a los habitantes de Beni, Butembo y de otros lugares del ebola, además de desarrollar una vacuna, también se trabaja en la divulgación de información. Luchar contra los bulos y aportar pruebas ha sido fundamental para vencer enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión y la poliomielitis, o para concienciar sobre los riesgos asociados al vapeo.

La OMS seguirá promoviendo la información verificada y colaborará con empresas de tecnología y medios de comunicación para que la gente conozca los hechos reales, se desacrediten las teorías de conspiración y se corrija rápidamente la información incorrecta con miras a proteger y promover la salud pública.

Además, se necesita una estrategia más amplia para desacreditar las pseudociencias y fortalecer la confianza en todo lo que va desde la vacunación hasta las instituciones públicas. La desinformación prospera cuando la confianza en las autoridades es débil. En un clarividente informe de 2019, la Junta de Vigilancia Mundial de la Preparación subrayó la importancia de la confianza y la cohesión social para fomentar las respuestas eficaces.

En el caso de brotes de rápida evolución, hay muy poca diferencia entre propagar deliberadamente información errónea y hacer circular afirmaciones falsas que han sido comunicadas con buenas intenciones pero que pueden terminar siendo perjudiciales. Los gobiernos y las empresas tecnológicas deben hacer su parte para hacer frente al primero de esos problemas, pero todos, editores de un periódico o usuarios de cuentas en redes sociales, debemos estar atentos a la información que divulgamos y promocionamos.

El curso del brote del coronavirus dependerá de la medida en que se haga llegar la información correcta a la gente que la necesita. Sea prudente al divulgar información, tenga cuidado con las entradas a las que accede en Internet y no dé alas a los troles.

Tedros Adhanom Ghebreyesus es director General de la OMS y Alex Ng es vicepresidente de Tencent Healthcare, y miembro del grupo consultivo técnico sobre salud digital de la OMS.

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