El organismo que vela contra la discriminación en México queda acéfalo tras una polémica en redes sociales

El presidente López Obrador da marcha atrás en su decisión de cerrar el organismo “por no tener beneficios para la población” y asegura que lo reformará con una mujer indígena como directora

La hasta ahora presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación de México (Conapred), Mónica Maccise Duayhe.
La hasta ahora presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación de México (Conapred), Mónica Maccise Duayhe.Conapred

En menos de 24 horas el organismo que vela contra la discriminación en México, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), ha quedado descabezado por una polémica que comenzó en las redes sociales y escaló hasta lo más alto de la jerarquía política, con el presidente Andrés Manuel López Obrador insinuando su desaparición y diputados opositores defendiendo a la organización. Todo comenzó por las críticas en las redes por la invitación hecha a un cómico local para participar en un foro contra el racismo, a quien acusan de verter comentarios racistas y clasistas en sus presentaciones. López Obrador y su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, se pronunciaron en contra de la invitación. La titular de la organización, Mónica Maccise Duayhe, presentó su renuncia el jueves por la tarde, después de que el presidente mexicano presentara la idea de desaparecer el organismo y dijera que “desconocía su existencia y efectividad”. El viernes, López Obrador dio marcha atrás en sus dicho y aseguró que el Conapred “va a permanecer”. “Yo propondría a una mujer representante de los pueblos indígenas como nueva directora”, dijo López Obrador durante su conferencia de prensa matutina.

El Conapred nació en 2003, durante el Gobierno del presidente Vicente Fox, como un organismo que velaba por la inclusión social y la promoción de políticas contra la discriminación en un país con altos índices de racismo, clasismo y exclusión por color de piel, condición social y orientación sexual. Un estudio de Oxfam publicado el año pasado, por ejemplo, reveló que ser indígena, afrodescendiente o tener la piel oscura es una condena a la miseria en México, nación en la que más de 25 millones de personas se reconocen como indígenas, pero donde el 43% de quienes hablan una lengua nativa no completan la primaria, el 8,5% apenas llegó a la educación superior y solo el 10% ha logrado una posición como empleador o un trabajo formal.

“El Conapred ha tenido un trabajo muy importante en la lucha contra la discriminación en México y no nació por el capricho de ningún Gobierno, sino por la resistencia de la sociedad civil y en particular por el activismo LGBTI. Esto que vemos ahora es un golpe duro a este esfuerzo histórico de la sociedad civil mexicana”, afirma Alex Orué, director ejecutivo de It Gets Better México, un organismo que vela por los derechos de la comunidad LGBTI.

Ouré afirma que, a pesar de contar con poco presupuesto, el Conapred ha hecho un gran trabajo en casi dos décadas por los derechos civiles en México. Entre sus logros está el de impulsar cambios en políticas públicas como lograr el acceso a la seguridad social mexicana a matrimonios de personas del mismo sexo, trabajadores domésticos o pensiones a hombres viudos; que se les garantice el acceso a servicios de salud a personas LGBTI; el reconocimiento de derechos a personas con discapacidades y comunidades indígenas. “Se cree que este Gobierno es de izquierda y progresista, pero vemos lamentablemente que hay intenciones de debilitar las instituciones. El intentar desaparecer el Conapred es contraproducente, más bien hay que abogar por fortalecerlo, porque hay que recordar que la discriminación es un delito en México”, afirma Orué.

La polémica comenzó después de que se conociera que el cómico Chumel Torres, una figura reconocida por sus vídeos en YouTube y un programa en HBO, fuera invitado al foro ¿Racismo y/o clasismo en México?, organizado por el Conapred, y donde estaría acompañado por otro comunicador y los actores Tenoch Huerta y Maya Zapata. Torres fue acusado en las redes sociales de verter comentarios racistas, machistas y discriminatorios en el pasado, lo que derivó en críticas a la organización, que tras la presión canceló el foro. La controversia llegó hasta Palacio Nacional, donde la esposa del presidente, Beatriz Gutiérrez Müller, criticó al cómico por sus “ataques” a Jesús Ernesto, el hijo menor de la pareja presidencial. Después llegaron las críticas del presidente, quien dijo que el Conapred debería desaparecer. “Todos estos organismos consumen presupuesto, no los conoce la gente, no ha recibido la gente ningún beneficio. Se crearon muchos de ellos para simular que se combatiría la discriminación, surgieron como hongos después de la lluvia. Era una manera de cooptar, era compra de voluntades, era para dar empleos a los allegados”, afirmó López Obrador.

Tras las declaraciones del presidente, algunas diputadas de oposición se pronunciaron a favor del organismo. “Es una institución pequeña con poco personal, pero sí tiene una función importante en el ámbito de la protección de los derechos humanos y el combate a la discriminación. Y sí se deja desprotegida a una parte de la población que recibe un servicio de parte del Gobierno”, dijo Laura Rojas, presidenta de la Cámara de Diputados e integrante del conservador PAN. “Desaparecer esta institución es desconocer toda la tradición que ha tenido nuestro país en la materia y es contrario a la Constitución”, afirmó Verónica Juárez, diputada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), la antigua agrupación de López Obrador. “Se critica que el Conapred no hace lo suficiente, pero es porque recibe tres pesos de presupuesto”, dice por su parte el activista Ouré. “Eliminar el Conapred es un golpe fuerte a la sociedad civil por el respaldo que ha hecho a la labor de inclusión y no discriminación en México”, agrega.

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