La crisis del coronavirus

Residencias, UCI y aglomeración: los puntos débiles de cada provincia para enfrentar al virus en la nueva fase

Cómo influyen envejecimiento, densidad, conexión interprovincial, capacidad de camas UCI y residencias de mayores

Las cintas que impedían el paso a la playa en Benidorm con la frase "no pasar" han sido cambiadas por las de "Benidorm".
Las cintas que impedían el paso a la playa en Benidorm con la frase "no pasar" han sido cambiadas por las de "Benidorm".Manuel Lorenzo / EFE

El virus ha golpeado a cada provincia con diferente intensidad. Pero no es fácil encontrar un patrón claro: ¿Fue peor en el norte? ¿Influyó la densidad de población o la edad de la gente? Cuando miras el mapa el virus parece caprichoso, y es posible que lo sea. Un brote epidémico crece exponencialmente y recibir malas cartas al principio pasa una gran factura: los primeros casos se multiplican deprisa y para cuando el confinamiento hace efecto, a final de marzo, lo que antes eran pocas decenas de infectados pueden ser ya muchos miles.

Pero hay características de los territorios que tienen importancia. Para este análisis hemos elegido cinco métricas: envejecimiento, población concentrada en poco espacio, conexión entre provincias, capacidad de camas UCI en los hospitales y plazas en residencias de mayores. Todas se relacionan con un mayor número de muertes en la región. No hemos incluido las métricas que cada provincia ha presentado al Gobierno, que ni siquiera se conocen con precisión, para centrarnos en sus circunstancias antes de que la crisis explotase. Es razonable pensar, por ejemplo, que el virus era más peligroso en provincias urbanas e hiperconectadas, donde la transmisión es más fácil, o en las que tienen más población en residencias de ancianos que se han demostrado lugares de gran riesgo.

A continuación analizamos y relacionamos estos datos para 46 de las 50 provincias españolas (todas menos las gallegas, cuyos datos sobre el virus no están disponibles a nivel provincial). Indicamos también el total de muertes por covid-19 en la zona, en relación a su población, información que ha recopilado el proyecto colaborativo Escovid19data. Hemos elegido mostrarlo con un gráfico circular, donde cada área representa una variable.

Los seis peores brotes: Madrid y España interior. El peor foco se produjo en Madrid, que es también la primera provincia de las 46 analizadas con más población concentrada en poco espacio. Las grandes capitales seguramente recibieron los primeros casos importados, y además sabemos que el riesgo de contagio es mayor en el transporte público, en aglomeraciones y en grandes superficies.

El resto de las regiones muy golpeadas son diferentes, pero se parecen entre sí: están muy conectadas, es decir hay muchos viajes desde y hacia otras provincias. Todas excepto Albacete tienen un número alto de plazas en residencias para mayores. Además, Castilla-La Mancha cuenta con pocas camas de UCI por habitante, por lo que tendrá que esforzarse más que otras para cumplir el requisito de 1,5 por habitante exigido por el Ministerio de Sanidad. Tampoco parece casual que tres de ellas estén entre las provincias más conectadas con Madrid o que Soria lo esté con Navarra y La Rioja, donde se registraron dos de los primeros focos del virus.

Los otros peores focos. Barcelona está también entre los peores brotes, con un perfil similar al de Madrid: sus aglomeraciones y la conexión con el resto del mundo la hacen quizás más vulnerable. El resto de provincias del grupo tienen todas indicadores malos en general. Toledo está muy conectada con Madrid y su comunidad cuenta con pocas UCI. También están muy conectadas Álava y La Rioja, que no destacan por su disponibilidad de camas y tienen una población envejecida. Por último, Cáceres y Salamanca llaman la atención por ser de las regiones con más población mayor de 65 años y más plazas en residencias.

Los seis brotes más débiles: dos provincias insulares, Andalucía y Murcia. Los lugares menos golpeados destacan prácticamente en todos los indicadores contemplados. Las islas de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas están desconectadas, tienen poca población mayor, un buen número de camas de UCI y muy pocos ancianos en residencias. Las provincias andaluzas de Cádiz, Huelva y Almería son casos parecidos. El caso más llamativo es Murcia, que tuvo pocas muertes aunque no tenía a priori muchas UCI (como el resto de Andalucía), tiene bastante población concentrada y está bastante interconectada con otras provincias.

Otros seis brotes débiles. En este segundo grupo aparecen las islas Baleares y provincias andaluzas, con un patrón similar al anterior. Pero también Valencia, que tiene mucha población concentrada y una dotación normal de UCI, pero poca gente mayor y menos residencias que la media del país.

Por último, en la siguiente tabla hemos recogido los datos detallados de cada indicador. Y después se muestran los gráficos circulares para el resto de provincias que no están ni entre las más golpeadas ni entre las menos.


Las otras 22 provincias analizadas


Información sobre el coronavirus

- Aquí puede seguir la última hora sobre la evolución de la pandemia

- Así evoluciona la curva del coronavirus en España y en cada autonomía

- Preguntas y respuestas sobre el coronavirus

- Guía de actuación ante la enfermedad

- En caso de tener síntomas, estos son los teléfonos que se han habilitado en cada comunidad

- Pinche aquí para suscribirse a la newsletter diaria sobre la pandemia


Más información