La niña de mi casa

Debe de tener unos cuatro años, y para mí es el referente infantil del confinamiento, junto con los dos bebés de enfrente

Luis Grañena

Cuando miro a M. me siento como la bruja de Hansel y Gretel, porque sin más preámbulo me la comería. Rubita, con el pelo largo, preciosa y con cara de brava cría. La he visto crecer en el balcón, como quien dice, a mi lado, casi todos los anocheceres, primero intuyéndola y escuchándola y, más adelante, con el cambio de hora, en vivo y en directo....