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Avilés, envuelta en partículas

El municipio asturiano supera los límites permitidos por Europa año tras año

Avilés con la fábrica desde Arcelormittal desde el Alto de Valliniello.
Avilés con la fábrica desde Arcelormittal desde el Alto de Valliniello.

El avilesino Francisco José Pousada pasa corriendo por la estación de medida de contaminación Matadero en el puerto de Avilés. Practica ejercicio entre fábricas y chimeneas humeantes, en una de las zonas con mayores índices de partículas en suspensión (PM10) de España, que incumple, año tras año, los límites marcados por Europa. No le pilla de sorpresa, pero se disculpa porque de los 20 kilómetros de distancia que recorre a diario, por este entorno solo discurren cuatro. Pousada conoce bien la zona; trabajó durante 38 años, hasta que se jubiló, como estibador en el puerto: “Si pasabas por aquí entonces te convertías en una especie de pingüino negro”.

El informe sobre calidad del aire en España 2017 del Ministerio de Transición Ecológica indica que Avilés sobrepasó tanto el valor límite diario como el permitido para todo el año en ese punto. A continuación, aclara que se trata de un lugar que incumple algunos de los criterios de ubicación que pide Europa, porque está situado al lado de los focos de emisión de partículas, en una zona sin viviendas. Europa limita las PM de 10 micras a 40 microgramos por metro cúbico de media al año (Avilés llegó a 44) y a 50 microgramos diarios más de 35 días al año (se superaron 74 días).

La estación de Matadero que incumple los límites de partículas. ampliar foto
La estación de Matadero que incumple los límites de partículas.

“Con esa evaluación parece que no pasa nada, pero la contaminación que se detecta está ahí y, además, el ministerio no contabiliza las mediciones de las estaciones de empresas privadas que rebasan el límite”, dice Fructuoso Pontigo, de la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies. La industria está obligada a controlar el valor de sus emisiones y estas se pueden consultar en la página del Principado, pero no se tienen en cuenta a la hora de realizar la media, porque no son estaciones oficiales. En 2017 sobrepasaron la media anual permitida una estación de Fertiberia (41 microgramos) y la del Faro con la misma cifra. Por encima del límite diario, se situaron la del Faro, dos de Fertiberia en Corvera, otra de Asturiana de Zinc en las Dunas del Espartal y la de Santiago de Ambiedes de Alcoa, enumera el conservacionista.

La alcaldesa de la localidad, la socialista, Mariví Monteserín, destaca los avances de los últimos años como la construcción de almacenes o el cambio de asfaltado del puerto por otro menos contaminante. Se trata de encontrar soluciones para que “Avilés pueda convivir con su potente industria de forma sostenible”, explica.

Los niveles de contaminación levantaron a la urbanización San Juan de Nieva. En ella residen 300 personas en invierno -población que se multiplica en verano- al lado del puerto de Avilés y de industrias como Asturiana de Zinc o la empresa de fertilizantes Chemastur. Comenzaron la lucha hace 10 años, relata el presidente de la asociación de vecinos, Andrés Requena. Están relativamente satisfechos con la situación actual, pero ahora les preocupa “la contaminación que no se ve”. “Antes el polvo del carbón entraba en la casa aunque tuvieras las ventanas cerradas”, describe. La situación ha cambiado con las pantallas de varios metros de altura que se han levantado en el puerto —a una de ellas se la conoce como la de Requena— , que retienen las partículas.

La polución de Avilés fue determinante a la hora de incorporar al municipio en el proyecto Infancia y Medio Ambiente (INMA), que estudia los efectos de los contaminantes en el embarazo y en el desarrollo infantil. Adonina Tardón, catedrática de medicina preventiva y salud pública de la universidad de Oviedo y responsable de INMA en Asturias, explica que entre 2004 y 2006 se sumaron al estudio 500 mujeres embarazadas de Avilés.

Han realizado el seguimiento de los niños al nacer, a los 6 y 18 meses, y con 4, 8 y 11 años. En total, participan en la investigación para determinar los efectos del dióxido de nitrógeno en el crecimiento del feto 4.000 mujeres de Asturias, Guipuzkoa, Sabadell, Valencia, Granada y Menorca. Los científicos han constatado que “a más contaminante, el niño pesa menos y es más pequeño al nacer”. También han comprobado que la mayor incidencia de infecciones en las vías bajas en los primeros 18 meses de vida (bronquiolitis) se produce en Asturias, en una proporción del 48% de los niños frente al 29% en Valencia. La catedrática advierte de que: “Los niños afectados por esas infecciones durante los dos primeros años de vida tienen más probabilidad de desarrollar asma”.

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