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La comida, en casa, y con sentido del ahorro

El gasto en la cesta de la compra sube un 2,4% en 2013, mientras que el de salidas a establecimientos de hostelería se reduce un 3,1%

El puchero se sigue preparando en casa, aunque se gaste un poco más en los ingredientes. La encuesta sobre consumo alimentario, que cada año hace el Ministerio de Agricultura, corrobora que la economía de guerra sigue implantada en los hogares españoles. Según sus datos, 6 de cada 10 encuestados reconoce que cambia la forma de cocinar o comprar para aprovechar más y mejor lo que ha comprado y contribuir al ahorro familiar. Con todo, el mismo porcentaje asegura que mira la calidad de los productos antes que los bajos precios para escoger un establecimiento. 

En 2013, el gasto en la cesta de la compra subió un 2,4%, mientras que el desembolso en salidas a establecimientos de hostelería redujo un 3,1%. Se ha recortado, principalmente, del tentempié de mañana (-11,1%) o de aperitivos (-8,7%) que se toman en días laborables. “Parece que salimos menos y nos hemos vuelto más productivos”, comentó ayer el ministro Miguel Arias Cañete. El desembolso medio en alimentación por persona es de 1.525 euros, pero puede subir hasta casi 2.000 euros en el País Vasco o bajar a los 1.270 de Castilla-La Mancha.

Jubilados que ayudan

El trabajo se ha realizado con encuestas en 12.000 viviendas de todo el país. El tipo de hogar más numeroso, el de los jubilados, ha incrementado su consumo en un 2,5%, algo que hace pensar que este sector de población, que supone el 22,6% del total, continúa ayudando a hijos o familiares en paro.

En general, las despensas han aumentado la compra de productos básicos como el azúcar (+5%), las legumbres (+3,7%), los huevos (+3,4%), el pan (+2,8%) o las hortalizas frescas (+1,8%) y patatas (1,9%). El pescado se ha quedado en una situación similar, mientras que la carne ha bajado ligeramente (-0,4%).

La compra de fruta fresca se ha reducido en un 2,2% y algunas variedades, como peras, mandarinas o manzanas, han resultado especialmente perjudicadas. “Llegaron poco a los mercados, por las condiciones climatológicas y la subida de precios”, argumentó Cañete. Otros tipos, como las cerezas, sacaron partido de esta situación.

Otros factores de mercado, como la subida de casi un 20% en el precio del aceite de oliva, han hecho que el consumo de aceite de girasol se haya incrementado un 9,7%. El consumo de vino también ha bajado un 3,7%.