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Reino Unido contabiliza 150 errores médicos muy graves en seis meses

En 69 casos, los sanitarios dejaron instrumental médico dentro del cuerpo del paciente y, en 37, se equivocaron de cirugía

Sendos informes de las autoridades sanitarias británicas reflejan por un lado el elevado número de errores graves que se cometen en los hospitales de Inglaterra y Gales y por otro las notables deficiencias de los centros de asistencia primaria en los que prestan servicio los médicos de cabecera de la sanidad pública.

El primero de los informes constata que en el semestre de abril a septiembre de este año se han contabilizado casi 150 casos de errores tan graves que son definidos en la jerga administrativa sanitaria como never events, algo así como “acontecimientos imposibles”. Es una cifra similar o incluso menor de los 325 casos registrados a lo largo de todo el año 2012. Pero en esta ocasión las autoridades sanitarias han dado detalles del tipo de errores y en qué hospitales se han cometido.

Entre esos 150 errores se incluyen 37 casos de pacientes que han sido sometidos a cirugía en una parte de su cuerpo que no la requería y 69 casos en los que los servicios médicos se dejaron algún tipo de instrumento en el interior del cuerpo del paciente. El hospital público de Newcastle upon Tyne encabeza la lista negra de errores con un total de cuatro en seis meses: dos pacientes “retuvieron objetos extraños”, a otro le sometieron a una cirugía distinta de la que necesitaba y a otro le implantaron una prótesis que no necesitaba, un error que se repitió 21 veces en el conjunto de los hospitales públicos de Inglaterra y Gales. En otros nueve hospitales se cometieron nueve errores de ese tipo en seis meses. La lista incluye un total de 102 hospitales.

Los errores van desde operar el diente o el dedo equivocado a poner una inyección en el ojo sano o el caso de una mujer a la que se le extrajo la trompa de Falopio equivocada, dejándola probablemente infértil. A otra mujer le extrajeron también una trompa de Falopio en lugar del apéndice. A un hombre le sometieron a una operación de corazón que le correspondía a otro paciente y a otro le sometieron a una colonoscopia en lugar de examinarle los intestinos. Una mujer falleció desangrada después de una cesárea y otro paciente falleció por un error al controlar los niveles de oxígeno.

El informe sobre el funcionamiento de hasta 1.000 consultas de médicos de cabecera pone de relieve que una tercera parte de esos centros incumplieron al menos uno de los requisitos de buenas prácticas a que están obligados.

En algunos casos los inspectores detectaron el almacenamiento de medicamentos caducados para casos de urgencia, como la adrenalina. En 45 de 193 centros se detectó un manejo inadecuado de medicamentos. Hubo problemas de higiene en 76 de 347 centros inspeccionados. Uno de cada tres no tenía al día los registros electrónicos. En casi uno de cada ocho no había en marcha sistemas para canalizar las quejas de los pacientes. Uno de cada cuatro centros era peligroso o inadecuado al, por ejemplo, carecer de rampas de acceso para personas con problemas de movilidad. Un problema común es la dificultad para conseguir citas y en una consulta de Birmingham la gente hacía cola sentada en sillas en la calle y un paciente tuvo que esperar una hora y media hasta que le vio un médico.

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