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¿Una biosfera en el mundo vecino?

Los científicos han estado hasta ahora buscando el rastro del agua como condición imprescindible para la existencia de vida

La exploración de Marte que desde hace casi dos décadas se está realizando en Marte tiene como objetivo último determinar si ese mundo vecino fue en el pasado una biosfera, recalcan los científicos del Curiosity. Y la historia del Marte primitivo está escrita en piedra. Con naves orbitales (sobre todo de la NASA, pero con la muy importante aportación europea de la Mars Express) y en la superficie del planeta, los científicos han estado hasta ahora buscando, sobre todo, el rastro del agua como condición imprescindible, pero no única, para la existencia de vida. Han encontrado ese rastro, huellas geológicas que muestran que no siempre fue Marte el árido e inhóspito planeta actual. Se han descubierto entornos en los que el agua debió ser no solo abundante, sino su presencia prolongada.

Pero además de agua hace falta una fuente de energía para alimentar el metabolismo microbiano, así como carbono, hidrógeno, azufre, nitrógeno, fósforo y otros elementos. El Curiosity, un geólogo rodante avanzado, se diseñó precisamente para buscar esos ingredientes necesarios. Y los ha encontrado en el cráter Gale, “que una vez tuvo un lago que habría sido apropiado para soportar una biosfera marciana”, resumen John Grotzinger y sus colegas en Science. No entran a discutir estos investigadores cuán largo o corto es el paso entre condiciones de habitabilidad adecuadas y la existencia efectiva de vida en un mundo, pero su Curiosity no fue diseñado ni optimizado para buscar directamente su rastro, aunque no se pueda descartar de antemano un descubrimiento vía, por ejemplo, los análisis de compuestos orgánicos.

El rastro de la vida será el objetivo de futuras misiones en el suelo del planeta rojo como la ExoMars de la Agencia Europea del Espacio (ESA), o el próximo vehículo todoterreno de la NASA, el descendiente del Curiosity. Muchos científicos, sin embargo, consideran que habrá que esperar un poco más, hasta que se traigan a la Tierra muestras de Marte estratégicamente elegidas para someterlas a los análisis más avanzados que los laboratorios aquí permitan.