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El uso de antibióticos cae en España con la crisis económica

Un estudio de la Comisión Europea revela que los españoles son, detrás de los italianos, quienes más han dejado de consumir estos fármacos desde 2009

El uso de antibióticos ha caído de forma general en toda la Unión Europea, pero los países más castigados por la crisis son los que acusan más esa bajada. Mientras la media europea se sitúa en un descenso del 5%, en España e Italia, dos de los Estados más afectados por el deterioro económico europeo, el retroceso es en picado: en España se consume un 15% menos de estos fármacos, e Italia le adelanta en el primer puesto con una caída del 21%.

Aunque la encuesta no es concluyente sobre los motivos de la disminución en el uso de antibióticos, más allá de la efectividad de las campañas mediáticas y la confianza en médicos y farmacéuticos, apunta a la subida de los precios y el copago como motivos para que se consuman en menor medida. El Eurobarómetro remarca en su evaluación que la crisis económica “no puede ser obviada” como una de las explicaciones a la caída en el sur del continente.

Más allá de que la recesión haya causado un descenso en el empleo de antibióticos, España sigue estando “ligeramente” por encima de la media europea en el consumo de estos fármacos. Saber que los antibióticos no matan a los virus, ni sirven para acabar con una gripe o un resfriado, es otra de las causas del descenso. Pero en España la efectividad de las campañas informativas ha provocado solo una parte de la caída, el 12%, y más de la mitad de los españoles sigue pensando que para combatir un catarro la mejor solución es tomar antibióticos. El buen dato es que la gran mayoría reconoce que el abuso de estos medicamentos reduce su efectividad, por encima de la media comunitaria.

Es precisamente la resistencia de los virus lo que preocupa al comisario de Salud, Tonio Borg, que ha subrayado que la Comisión está “enteramente comprometida” con la lucha contra la tolerancia bacteriana. La UE ha invertido en esta batalla 800 millones de euros desde 1997 y ha anunciado este viernes una inyección de 91 millones presupuesto en 15 proyectos de investigación para pymes y universidades. El objetivo es que desarrollen nuevos antimicrobianos o alternativas como bacteriófagos y vacunas. “La investigación y la innovación son esenciales” ha añadido la comisaria de Investigación e Innovación, Geoghegan-Quinn.

Los antibióticos se introdujeron en el Viejo Continente hace 70 años y desde entonces, las bacterias han desarrollado resistencias a muchos de los antibióticos que se crearon para combatirlos. Según el comisario maltés, la tolerancia bacteriana causa 25.000 muertos al año y daños económicos por valor de 1.500 millones de euros en gastos médicos y pérdidas en productividad.