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El doctor más señalado por robo de bebés admite su firma en el ‘parto’ de una estéril

El juzgado protege al médico, citado a declarar como imputado por detención ilegal

El ginecólogo asegura no conocer a la mujer a la que entregó a la niña en 1969

El doctor Vela abandona el juzgado por el parking tras declarar como imputado por un caso de robo de bebés.
El doctor Vela abandona el juzgado por el parking tras declarar como imputado por un caso de robo de bebés.

Inés Pérez no podía tener hijos, era estéril. Pero este martes, el doctor Eduardo Vela, el nombre, con el de sor María, más repetido en las denuncias por robo de bebés en Madrid, reconoció su firma cuando Isabel Garaizábal, la juez que le había citado a declarar como imputado por un presunto delito de detención ilegal y otro de falsedad documental, le enseñó el legajo de nacimiento de la primera y única hija de Pérez, Inés Madrigal. Es decir, Vela certificó lo imposible, que una mujer estéril había dado a luz. Vela reconoció su firma ante la juez, pero dijo desconocer a la madre y negó cualquier relación con una trama de bebés, según fuentes jurídicas. Pero es precisamente aquella niña, que hoy tiene 44 años y se llama Inés Madrigal, quien ha logrado que fuera citado como imputado.

Más de una docena de afectados por robo de bebés acudieron con pancartas a las puertas del juzgado. Querían ver a Vela de cerca y que Vela les viera. Pero el médico, de 79 años, director de la antigua clínica San Ramón de Madrid, entró por la puerta trasera y salió en un coche por el aparcamiento de los juzgados, al que solo tienen acceso funcionarios y jueces, evitando así a la prensa y a las madres. El juez decano de Madrid, José Luis González Armengol, negó haber dado un permiso especial para que el imputado abandonara los juzgados por el aparcamiento e investiga quién facilitó la salida de Vela desde el garaje.

Previamente, durante la declaración del médico ante la juez, un policía, sin permiso del decanato —responsable de los espacios comunes de los juzgados—, expulsó a los periodistas que esperaban en la puerta. Al salir, algunas madres increparon a los agentes: “¿Por qué le protegéis? ¡Es un criminal!”, al tiempo que pedían “¡Justicia! ¡Justicia!” y preguntaban al aire: “¿Dónde están nuestros niños?”.

“Esto es un paso más en nuestra lucha”, declaró Inés Madrigal. “Se han presentado 3.000 denuncias por robo de bebés y solo quedan vivas un tercio de ellas, las otras se han archivado. Estamos ante cinco décadas de robo de bebés y Vela era una pieza más en el puzle, pero lucharemos hasta el final para saber la verdad”.

Madrigal ha arriesgado mucho en este caso. Denunció a su madre adoptiva, Inés Pérez, de 90 años, para que la investigación tuviera más posibilidades de prosperar y pudiera contar ante un juez lo mismo que le había contando a ella, esto es, que el doctor Vela le había enseñado a fingir un embarazo y que un día le entregó una niña como regalo. Inés Pérez fue efectivamente citada a declarar ante el juez y ratificó lo que le había contado a su hija adoptiva. “Me llamaron un día de [la clínica] San Ramón y me dijeron que fuera al día siguiente porque tenían una sorpresa para mí. Al llegar allí, el doctor Vela me dijo: ‘Mira qué regalo. Tengo una niña para ti’. El cura, Félix Sánchez, me dijo que era de una mujer casada que se había quedado embarazada mientras su marido estaba fuera trabajando. Repitió varias veces que era extremeña, como si ser extremeño fuera algo malo”, recordaba Pérez.

Ella trabajaba entonces de voluntaria en un convento donde “madres viudas o solteras” dejaban a sus bebés internos mientras no podían cuidarlos. Pérez llegó a acoger temporalmente a dos de ellos en su casa, mientras esperaba que alguna de aquellas madres en apuros renunciara a su hijo para poder adoptarlo. Pareció abrirse una posibilidad cuando le hablaron de “una chica muy joven, de familia bien, que se había quedado embarazada”. Mientras Pérez esperaba ese bebé, el doctor Vela le enseñó, asegura, a fingir un embarazo: “Me decía que no me pintara, que de vez en cuando hiciera como que tenía náuseas y me enseñó a simular la barriga con un cojín...”. Finalmente, aquella adopción se frustró, pero al poco tiempo Pérez recibió una llamada telefónica de la clínica citándola para entregarle una sorpresa: aquel bebé que 44 años después ha logrado la imputación del médico clave en la supuesta trama de robo de bebés.

Vela repitió este martes ante la juez un relato muy parecido al que hizo en julio de 2011, cuando fue citado, al igual que sor María, por la Fiscalía de Madrid: reconoció haber actuado en aquellos partos y negó haber robado bebés. Pero Inés Pérez asegura tener muy claro quién le entregó a su hija, quién le enseñó a fingir un embarazo y quién le dijo antes de dejarla marchar con el bebé que si había algún problema, “le llamara a él directamente”.