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BERTA URIEL Presidenta de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene

“Los contrarios a las vacunas carecen de base científica”

"Me preocupa que con la crisis no se investigue en enfermedades infecciosas"

Berta Uriel, presidenta de la SEMPSPH.
Berta Uriel, presidenta de la SEMPSPH.

Tres son los aspectos sobre vacunas que preocupan a Berta Uriel, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH): “La moda de los antivacunas; la falta de investigación en enfermedades infecciosas que son la primera causa de muerte en los países pobres y que los médicos de primaria no tengan a las vacunas en su arsenal cuando tratan a adultos”. Uriel habla por teléfono con EL PAÍS con motivo de la semana de la vacunación.

Pregunta. ¿Qué se puede hacer con los antivacunas?

Respuesta. Lo de los antivacunas es una moda paradójica de las que da el desarrollo, como las de las dietas o las drogas de diseño. Son modas autodestructivas que no están fundamentadas en la ciencia.

P. ¿Y sus riesgos?

R. El riesgo de autismo está descartado. Y los casos de narcolepsia asociados a la vacuna de la gripe se están estudiando. No hay mucha evidencia, y, en cualquier caso, la incidencia es bajísima. Las vacunas cada vez son más puras y cada vez tienen menos efectos secundarios y dan menos alergias. Hasta los suplementos de vitaminas tienen más efectos adversos.

P. ¿Qué opina del calendario único?

R. No es malo, pero es muy de mínimos. Cubre las enfermedades más graves, pero no tendría que eliminar algunas vacunas que dan las comunidades. Es lo malo que tiene hacerlo por decreto.

P. Ustedes siempre quieren que uno se vacune de todo.

R. De todo lo que produce beneficios y no es demasiado caro. También nos plateamos el tema económico. Por ejemplo, soy partidaria de que la vacuna de la varicela se dé a niños. A lo mejor ahora no se puede, pero se puede revisar en dos años. Igual que en el futuro se puede adelantar la del papiloma.

P. ¿Y con los adultos?

R. Las vacunas tienen que formar parte del arsenal de los médicos. Cada vez hay más crónicos —enfermos renales, hepáticos, trasplantados—, que pueden beneficiarse. Por ejemplo, los jóvenes infartados reducen más de la mitad el riesgo de tener un segundo infarto si se vacunan de la gripe, pero solo el 20% la recibe.

P. ¿Y en el mundo?

R. Nos preocupa que la crisis frene la investigación en vacunas necesarias como las de la tuberculosis y la malaria, que son las principales causas de muerte.