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OBITUARIO

Al Neuharth, reinventor de la prensa de masas

Revolucionó la forma de hacer periódicos con la fundación de ‘USA Today’

Al Neuharth, fundador de USA Today, en 1999.
Al Neuharth, fundador de USA Today, en 1999. AP

Al Neuharth, fallecido el pasado viernes a los 89 años, fue un innovador en el mundo de la prensa escrita. Con el USA Today rompió moldes y tradiciones, al hacer del periódico impreso un producto fácil de leer, por el contenido de los artículos pero especialmente por su presentación gráfica. Eso le costó muchas críticas entre sus pares en la industria, que llamaban al diario “McPaper” y le acusaron de querer tirar el oficio a la basura.

Tres décadas después de nacer la cabecera y de numerosos galardones, el USA Today se disputa con The Wall Street Journal el liderazgo por circulación en EE UU. Es el único periódico nacional. El único de gran tirada fundado después de la II Guerra Mundial. También es el único de los grandes que evita implantar el muro de pago en Internet, donde está presente desde 1995.

Antes de lazar USA Today, Neuharth convirtió el grupo Gannett en el mayor conglomerado de medios impresos de Estados Unidos. Lo presidió durante 15 años y consideró su mayor fracaso como empresario no lograr fusionarlo con la CBS, lo que en los años ochenta habría dado origen al mayor grupo de medios de comunicación del mundo.

Antes del USA Today, la prensa era en blanco y negro. Al darle color reinventó el negocio y obligó al resto de periódicos a seguirle. Sus rivales no tenían otra opción ante un visionario al que gustaba ir metiendo el dedo en el ojo. Nadie apostaba contra él. Se le considera un genio de la mercadotecnia, comparable a Ted Turner, por el vuelco que con la CNN dio a las noticias en televisión.

Aunque se retiró en 1989, los editores del USA Today acudían a él con frecuencia para pedirle consejo sobre la dirección que debía tomar el diario en la nueva era digital. Era una persona muy práctica, que dio una lección a la industria al enseñarle que debía cambiar para no correr el riesgo de perder a sus lectores. Se rodeaba de la gente que respondía a lo que él quería.

El diario debutó en septiembre de 1982, fruto de la intuición de Neuharth, que pretendía ofrecer al público lo que él pensaba que deseaba: un tratamiento casi telegráfico de la información, una atención especial a temas que los medios tradicionales trataban de pasada (nutrición, salud, estilos de vida) y un notable desapego hacia lo que estos consideraban fundamental, como los sesudos análisis políticos; además, dotó al diario de una sección deportiva que constituía la verdadera piedra angular del periodico.

Para el empresario, la prensa no solo debía ser libre, además tenía que ser justa. Allen Neuharth es una de las figuras que ilustran el logro del sueño americano. Creció en el seno de una familia pobre en la Dakota del Sur rural. Empezó a trabajar a los 11 años repartiendo periódicos, luchó en la Segunda Guerra Mundial y llegó a convertirse en uno de los grandes barones del periodismo.

También era de los que pensaba que cualquier persona debía fracasar en algún momento antes de los 40 años, y que cuanto mayor fuera el traspié, mayores serían las probabilidades de éxito más adelante. Es lo que le pasó con SoDak Sports, un tabloide semanal deportivo que creó en 1952 y que acabó hundido en pérdidas. Pero eso no hizo otra cosa que alimentar más su ambición de ser rico y famoso, y serlo además de forma ostentosa.

Además de su dedicación a transformar el negocio de la prensa, también fue pionero en la defensa de la igualdad de oportunidades para las minorías y la mujer, a las que reservó siempre puestos de alta dirección en el grupo. Y le entusiasma especialmente y apoyaba el programa espacial de EE UU, al que hacía referencia en público siempre que tenía la oportunidad.