La agencia de contactos entre casados que se mofó de la Reina le pide disculpas

Doña Sofía les había demandado por vulnerar su derecho al honor La empresa, que también utilizó al Rey para publicitarse, se compromete a no volver a usar su imagen

La Reina, durante su visita a Mozambique la semana pasada para conocer los proyectos de cooperación financiados con fondos españoles.
La Reina, durante su visita a Mozambique la semana pasada para conocer los proyectos de cooperación financiados con fondos españoles.Angel Díaz (EFE)

El fotomontaje, que mostraba a una mujer desnuda con el rostro de la Reina abrazando a un hombre también desnudo y el mensaje “Ya no tienes por qué pasar la noche sola”, fue la gota que colmó el vaso, o, como lo definen en La Zarzuela, “la línea roja”. Doña Sofía decidió demandar a la empresa, Ashley Madison, una agencia de contactos para casados cuyo lema es La vida es corta, ten una aventura, por vulnerar su derecho al honor.

La semana pasada, según fuentes de la Casa del Rey, el abogado que representa a la Reina, Antonio Hernández Gil, llegó a un acuerdo con Avid Dating Life Europe Ireland LTD, propietaria de la agencia de contactos, para publicar en los periódicos de mayor tirada nacional una petición pública de disculpas y poner fin al procedimiento judicial. Así lo quería la Reina, que en su demanda no reclamaba dinero, sino que le pidieran perdón públicamente y se comprometieran a no volver a utilizar su imagen.

“Avid y Ashley Madison lamentan profundamente, y así desean manifestarlo ahora ante los medios, de forma pública, la utilización con fines comerciales de la imagen de Su Majestad la Reina, sin su consentimiento y en un contexto inapropiado para su trayectoria personal y su significado institucional. Al mismo tiempo, se comprometen a poner fin inmediatamente a cualquier uso que pudiera seguir haciéndose de la imagen de Su Majestad y a no utilizarla más en el futuro”, dice el texto que la agencia de contactos ha enviado a los principales diarios en cumplimiento del acuerdo alcanzado con el abogado de doña Sofía.

La Asociación de Usuarios de la Comunicación presentó en su día, febrero de 2012, una reclamación a Autocontrol, organismo que reúne a los principales anunciantes, marcas de publicidad y medios de comunicación, por la campaña. El jurado de Autocontrol dictaminó en una resolución que el fotomontaje vulneraba el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen de la Reina. “Pretende explotar ilegítimamente como argumento publicitario una circunstancia que pertenece absoluta e íntegramente al ámbito de la privacidad personal y cuya explotación publicitaria lesiona el honor y la dignidad de la persona afectada”, argumentaban. El director de la agencia de contactos en España, Christoph Kraemer, respondió a aquella resolución mostrando su extrañeza por “la falta de sentido del humor” del organismo autorregulador de la publicidad en España.

Llovía sobre mojado, porque antes que la Reina, la agencia de contactos para adúlteros ya había utilizado la imagen del Rey para otra campaña en la que mostraba a don Juan Carlos junto al príncipe Carlos de Inglaterra y el expresidente estadounidense Bill Clinton y el lema: “¿Qué tienen estas ‘realezas’ en común? Deberían haber utilizado Ashley Madison”.

En aquella ocasión, julio de 2011, la campaña no llegó a los medios de comunicación, aunque miles de personas pudieron verla en forma de gran pancarta colgada de un andamio en el corazón de Madrid, la Gran Vía. La Casa del Rey no presentó ninguna demanda porque el entonces alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, actual ministro de Justicia, ordenó que se retirara, y así se hizo. La pancarta, según recuerdan fuentes de La Zarzuela, no duró más de un par de horas colgada en la Gran Vía.

Otras veces, recuerdan fuentes de La Zarzuela, “ha sido peor el remedio que la enfermedad”. Se refieren al secuestro de la revista satírica El jueves ordenado desde la Audiencia Nacional por un supuesto delito de injurias a La Corona. La portada del número secuestrado mostraba una caricatura de los Príncipes de Asturias en una postura sexual explícita. El secuestro, en la práctica, amplificó la difusión de la caricatura en la revista, con una tirada de 120.000 ejemplares y 5.000 puntos de venta.

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Sobre la firma

Natalia Junquera

Reportera de la sección de España desde 2006. Además de reportajes, realiza entrevistas y comenta las redes sociales en Anatomía de Twitter. Especialista en memoria histórica, ha escrito los libros 'Valientes' y 'Vidas Robadas', y la novela 'Recuérdame por qué te quiero'. También es coautora del libro 'Chapapote' sobre el hundimiento del Prestige.

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