Irán reprime a los periodistas

Al menos 15 detenidos por "cooperar con organizaciones antirrevolucionarias"

Una periodista lee el primer número 'Bahar', en 2000, hoy perseguido.
Una periodista lee el primer número 'Bahar', en 2000, hoy perseguido.Agencia EPA

Al menos 15 periodistas han sido detenidos en Irán desde el pasado fin de semana, según las agencias de información locales. Varios más han recibido citaciones para comparecer ante los tribunales revolucionarios en los próximos días. La medida, por supuesta colaboración con medios extranjeros en persa, es la última vuelta de tuerca en el intento de las autoridades por acallar cualquier intento de crítica ante las próximas elecciones presidenciales. En los meses precedentes, varios informadores exiliados han denunciado que los servicios de seguridad estaban presionando a sus familiares en Irán con el objetivo de silenciarles.

Una decena de reporteros de los diarios reformistas Arman, Bahar, Etemaad y Shargh, además del semanario Aseman, fueron detenidos el domingo por “cooperar con organizaciones anti revolucionarias”, según informó la agencia semioficial Mehr. En la jerigonza del régimen iraní, “anti revolucionario” es cualquier acción o declaración contra la revolución de 1979 o sus actuales líderes, incluida la descripción de la realidad cuando no encaja con la visión oficial de la misma. Aunque ninguno de los periódicos citados se puede calificar de disidente, todos ellos han informado sobre las dificultades de la economía bajo las sanciones que Occidente ha impuesto a Irán por su programa nuclear.

Al día siguiente, la agencia Fars, próxima a la Guardia Revolucionaria, elevó la cifra de detenidos a 11 e informó de dos más. La víspera, la web reformista Kaleme había denunciado el arresto de otros dos periodistas, uno del diario Bahar y otro de la agencia ILNA. En total, suman 15, pero pueden ser más ya que, según ha denunciado Reporteros Sin Fronteras (RSF), “se han dictado órdenes de detención contra otros”. Esa organización de defensa de la libertad de expresión, que identifica en su web a 12 de los afectados, ha pedido la liberación “inmediata e incondicional de todos los informadores encarcelados en Irán”. Amnistía Internacional y Human Right Watch han emitido hoy sendos comunicados en el mismo sentido. Según el Comité para la Protección de los Periodistas, a finales del año pasado sumaban 45.

Las últimas detenciones se han producido después de que la semana pasada el fiscal general del Estado, Gholam-Hosein Mohseni-Ejehei, advirtiera de que los periodistas que están en contacto con medios extranjeros iban a ser castigados. Mohseni-Ejehei les acusó de “servir a los objetivos del enemigo”. Aunque no hay pruebas de su vinculación con esas cadenas, Irán denuncia regularmente al servicio en persa de la BBC y la VOA de ser instrumentos de los servicios secretos británicos y estadounidenses, respectivamente.

“La constante persecución de periodistas se intensifica día a día”, asegura Christophe Deloire, el secretario general de RSF. En su opinión, el régimen iraní “aún no ha dejado atrás la etapa de terror que lanzó tras las controvertidas elecciones presidenciales de 2009 y ahora, a cinco meses de los próximos comicios, está lanzando una advertencia clara: va a amordazar a los reporteros y los medios de comunicación”.

Ese es también el parecer de otros analistas. “El líder supremo parece estar intensificando el control sobre los medios para evitar que se repitan las protestas que estallaron tras las últimas elecciones”, interpreta una periodista iraní establecida en Dubái. De hecho, el lunes se bloqueó sin explicación el acceso a la web conservadora Tabnak, del ex jefe de la Guardia Revolucionaria y ex candidato presidencial Mohsen Rezai.

Desde principios de año, agentes de los servicios secretos o miembros de la Guardia Revolucionaria han estado interrogando a periodistas sobre las próximas presidenciales, el candidato al que piensan respaldar, o su opinión sobre un reciente discurso en el que el líder supremo pidió que dejaran de pedir elecciones libres porque “desde el principio de la República Islámica, las elecciones siempre han sido libres”. La afirmación desató un sarcástico debate en las redes sociales.

Sobre la firma

Ángeles Espinosa

Corresponsal para los países ribereños del golfo Pérsico, ahora desde Dubái y antes desde Teherán. Especializada en el mundo árabe e islámico. Ha escrito El tiempo de las mujeres, El Reino del Desierto y Días de Guerra. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense (Madrid) y Máster en Relaciones Internacionales por SAIS (Washington DC).

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