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ALINA ROSAS

“El 132 ahorita es un referente”

La portavoz de Yo Soy 132 de la Facultad de Políticas de la UNAM cree que ya no se pueden concebir en México otras elecciones sin el movimiento estudiantil

Alina Rosas, portavoz de Yo Soy 132 de la Facultad de Políticas de la UNAM.
Alina Rosas, portavoz de Yo Soy 132 de la Facultad de Políticas de la UNAM.

Había muchos ecos del pasado en las elecciones presidenciales del 1 de julio en México. Las encuestas que indicaban que el favorito era el nuevo candidato [Enrique Peña Nieto] de un viejo partido [el Partido Revolucionario Institucional, PRI], para empezar. También la polémica acerca de los resultados y el intento de la izquierda de demostrar que existió fraude. Sin embargo, una voz nueva sonó con fuerza en esta campaña: la de los jóvenes.

El grito del movimiento Yo Soy 132 ocupó las calles y se unió, con particularidades, al clamor de descontento que recorre el planeta: el de la primavera árabe, los indignados en España, los activistas de We Are 99% (Somos el 99%) en Estados Unidos, el movimiento estudiantil de Chile... En México, la mecha prendió el 11 de mayo, cuando Peña Nieto recibió abucheos en un acto electoral de la Universidad Iberoamericana, una institución privada de los jesuitas. Algunos políticos —y medios— acusaron a los asistentes de ser acarreados de otros partidos. Ellos reaccionaron mostrando 131 carnés de estudiantes.

Alina Rosas (Ciudad de México, 1989) es profesora de Ciencias Políticas en la pública Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Como muchos jóvenes, se indignó con la “manipulación” mediática. Los alumnos de elitistas universidades privadas se mezclaban con estudiantes de la pública: todos querían ser el alumno 132.

Rosas es portavoz de la asamblea de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. El 19 de mayo asistió a la primera marcha masiva, con más de 40.000 personas clamando contra el “favoritismo” mediático. También fue a la manifestación del día 23, considerada el primer acto oficial del movimiento, y a la primera asamblea, a la que recuerda que asistieron “unas 15 personas”. Hoy llegan a ser centenares. “Ha sido increíble cómo ha evolucionado”.

Por la corta vida del movimiento, esta portavoz considera lógico que las protestas no se hayan traducido en un vuelco electoral. “A la gente se le olvida que tenemos apenas tres meses de habernos conformado. En ese tiempo no se iba a lograr cambiar las elecciones. Dirán que Peña Nieto ganó, pero el 132 ahorita es un referente. Ya no se pueden concebir otras elecciones en México sin hacer referencia al movimiento estudiantil”, dice sonriente en el campus, antes de enumerar logros. Uno de ellos, hacer realidad el primer debate organizado por ciudadanos en unos comicios presidenciales, retransmitido por Internet, y que tuvo más de debate que los dos previos, oficiales, aunque Peña Nieto declinó la invitación.

Tras las elecciones, el movimiento ha participado en constantes protestas contra el “fraude e imposición” a favor del PRI y exige la “democratización de los medios”. El éxito de fondo de Yo Soy 132 parece ser la movilización política de miles de jóvenes. “Creíamos estar solos, pero somos más de 132”, concluye Rosas.