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Alemania e India limpian la tóxica Bophal

Acuerdo entre ambos países para incinerar parte de los residuos del desastre químico de 1984

El desastre industrial más grande de la historia —que mató en 1984 en Bhopal (India) a miles de personas— no ha concluido, pero ahora el Gobierno limpiará parte de las miles de toneladas de residuos tóxicos que dejaron los directivos de Union Carbide cuando salieron huyendo. En medio de la ciudad, de unos dos millones de habitantes, quedan toneladas de químicos —entre ellos pesticidas y metales pesados— algunos en contenedores, otros esparcidos o enterrados.

Tal vez nunca se sabrá cuantos murieron tras el escape de gas de uno de los químicos más tóxicos jamás inventados, el isocianato de metilo (MIC), pero se habla de unas 20.000 personas. Y todavía miles de sobrevivientes sufren enfermedades crónicas y cientos de niños han nacido con deformidades o problemas neurológicos, aseguran las asociaciones de víctimas.

El Gobierno ha anunciado un contrato con la Agencia para la Cooperación Internacional del Gobierno de Alemania (GIZ, en sus siglas en alemán) para incinerar 350 toneladas de estos residuos. “Es una cantidad pequeña, pero será un paso muy importante para los ciudadanos que se han sentido abandonados”, asegura Hans-Hermann Dube, experto de la GIZ en India. A principios del próximo año, estos residuos serán transportadas por avión a Alemania donde serán incinerados, según lo previsto. El Gobierno pagará, en principio, los 3,4 millones de euros, pero hay un proceso legal para que Dow Chemical (que compró Union Carbide en 2001) se haga cargo de los costos.

Los residuos que serán incinerados en Alemania no son tan peligrosos, ya que no están directamente relacionados con el escape, sino con la indiscriminada eliminación de tóxicos, explica el experto de la GIZ. Pero reconoce, como el resto de activistas de ONG, que es imprescindible un estudio extenso y detallado que determine la toxicidad y cantidad de los desechos de la planta y sus alrededores, donde los niños juegan al críquet.

Estas primeras 350 toneladas son consideradas por las víctimas “una victoria menor, pero significativa”, según una de sus portavoces, Rachna Dhingra, al frente del Grupo de Información y Acción para Bhopal. Al menos 25.000 persona que viven en la ciudad beben agua contaminada con mercurio y pesticidas.