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Una asistenta etíope se suicida en Líbano tras denunciar los abusos de su “negrero”

Un vídeo muestra cómo el hombre la maltrató cuando fue a pedir ayuda a su Embajada

Muchas africanas y asiáticas que emigran a países árabes resultan explotadas

Una empleada del hogar etíope que la semana pasada aparecía en un vídeo que mostraba cómo era maltratada frente a su Embajada en Beirut se ha suicidado esta madrugada. Alem Dechasa, de 33 años, casada y madre de dos hijos se ahorcó, aparentemente desesperada por el maltrato sistemático que recibía del hombre para el que trabajaba.

El cónsul general de Etiopía en Beirut, Asaminew Debelie Bonssa, confirmaba al diario libanés The Daily Star que Dechasa se suicidó ahorcándose con las sábanas de la habitación del hospital psiquiátrico a donde había sido trasladada tras protagonizar un incidente que indignó a gran parte de la sociedad libanesa.

La semana pasada la cadena de televisión LBCI, con sede en Beirut, emitía unas imágenes tomadas dos semanas atrás en las que Dechasa se aproximaba a su Embajada en busca de auxilio. Pero antes de llegar fue atrapada por su empleador, maltratada a las puertas de la legación diplomática y obligada a meterse en el coche para regresar con él. En unas imágenes explícitas, difundidas por la cadena de televisión, se ve como su “dueño” le agarra del pelo, la arrastra hasta su coche (a partir de cuya matrícula fue identificado como Ali Mafouz) y, con ayuda de un segundo hombre, la introduce en el vehículo por la fuerza.

Tras su identificación, el individuo fue llamado a declarar, pero fue puesto de inmediato en libertad por la policía al asegurar que él no había maltratado a la mujer. A partir de ahí concedió una entrevista en la que se eximió de cualquier responsabilidad, asegurando que él no la había maltratado nunca y que ella había intentado suicidarse en más de una ocasión.

Dechasa se encontraba en Líbano, como muchas otras africanas en países árabes, para ganar algo de dinero que poder enviar a su familia en Burayu, aldea situada en las inmediaciones de Addis Abeba. El ministro de Justicia, Shakib Qortbawi, confirmó que un diplomático etíope se personó en la sede policial para interponer la correspondiente denuncia contra el supuesto “negrero”.

Muchas mujeres africanas y asiáticas que emigran a países árabes en búsqueda de empleos resultan explotadas por sus empleadores, que, en ocasiones, recurren a los malos tratos con el consentimiento social.