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Cuatro horas ante la pantalla

2011 marca el récord de consumo televisivo, con 239 minutos al día

Nunca en España se había visto tanto la televisión. El consumo medio el año pasado rozó las cuatro horas diarias. O lo que es lo mismo: los espectadores dedicaron en 2011 el equivalente a dos meses de su vida a contemplar el electrodoméstico más venerado. El comportamiento no es igual en todas las comunidades. Los aragoneses son los más aficionados (259 minutos), mientras que los gallegos son los que menos atraídos se sienten por la que se bautizó como caja tonta (213 minutos). El consumo varía también en función de los meses. En diciembre, por ejemplo, fue de 259 minutos frente a los 239 de media anual.

 

Este aumento en el consumo obedece en parte a la crisis económica, aunque también tiene mucho que ver la implantación de la televisión digital terrestre. "El triunfo de la TDT tiene un peso de tres cuartas partes en ese mayor consumo", asegura Ricardo Vaca, presidente de la consultora Barlovento Comunicación.

Pasar de cuatro o cinco canales a 40 ha disparado el tiempo que los españoles pasan ante el televisor, aunque Vaca recuerda que la tasa está en niveles similares a los de Italia o Reino Unido y aún lejos de las marcas de Estados Unidos o Japón, cuyos espectadores pasan cuatro horas y media ante la pantalla. Para Barlovento, las nuevas tecnologías no parecen afectar al medio televisivo sino que tienen el efecto contrario: retroalimentan al producto audiovisual.

El mapa televisivo que traza la compañía de audiometría Kantar Media es el de la atomización. Ninguna cadena logra superar el 15% de cuota. De hecho, TVE-1 se impone con el 14,5%, según los datos analizados por Barlovento hasta el 28 de diciembre. Telecinco le pisa los talones a la pública con el 14,2%, seguida por Antena 3 (11,5%). Las autonómicas se mantienen todavía por encima del 10% mientras que Cuatro (6,1%) continúa por delante de La Sexta (5,7%).

Pero este mapa está en plena recomposición. La absorción de La Sexta por parte de Antena 3, el recorte del Gobierno a RTVE (200 millones de euros menos sobre un presupuesto previsto de 1.200 millones) y la debilitación de Veo o La 10 marcarán el curso que ahora empieza. "Estamos inmersos en una radical transformación del modelo de negocio", apunta Ricardo Vaca. Un cambio que se verá agudizado por una caída de la facturación publicitaria. Barlovento calcula que la inversión experimentará una merma entre el 8% y el 10%.

Probablemente no todas las emisoras puedan sobrevivir en este escenario tan hostil. El año pasado cesó sus emisiones CNN+ y algunos canales municipales se vieron obligados a echar el cierre. Vaca recuerda que hacer televisión "cuesta muchísimo dinero" y para poder competir en un mercado cada vez más exigente se necesita una "masa crítica" de negocio que consume abundantes recursos económicos.

Sobre todo si se trata de contenidos de alto rendimiento entre las audiencias, como el fútbol. En 2011, las emisiones más vistas fueron los encuentros entre el Real Madrid y el Barcelona. Uno de sus choques en la Liga de Campeones reportó a TVE-1 más de 14 millones de espectadores.

Por grupos demográficos, TVE-1 se impone entre los hombres y entre el público mayor de 45 años, mientras que Telecinco triunfa entre las mujeres y en adultos entre 25 y 44 años. Antena 3 es la favorita de adolescentes y jóvenes y Clan vence entre el público infantil.

Si se examinan los días de la semana, TVE-1 gana los lunes, martes, sábados y domingos y Telecinco domina los miércoles, jueves y viernes. La estatal es líder en las franjas de mañana, sobremesa y en el tramo de máxima audiencia nocturna y la privada tiene su mejor caladero en la tarde con el incombustible Sálvame.

TVE-1 da la campanada

R. G.

Tradición y sobriedad. Los españoles optaron por tomar la uvas de Nochevieja al ritmo de TVE-1. La cadena pública dio un año más la campanada al concentrar ante su pantalla 7.209.000 televidentes (48,8% del total) justo cuando el reloj de la Puerta del Sol inició su inconfundible soniquete. La presentadora Anne Igartiburu y el humorista José Mota se impusieron con contundencia a los experimentos de otras cadenas. El de Telecinco, con Isabel Pantoja y su hijo, Francisco Rivera, como ganchos, atrajo la atención de 3.266.000 espectadores (22,1%). No le fue del todo mal a la privada. Firmó su mejor resultado y contribuyó a erosionar a la pública, que este año ha perdido casi un millón y medio de fieles respecto al pasado.

La pareja compuesta por Carolina Cerezuela y Carlos Sobera, anfitriones de Antena 3, lograron captar a 1.442.000 (9,8%) personas y los extravagantes zombis de La Sexta apenas impactaron en 195.000 (5,5%).

TVE-1 conquistó también al público con el especial de Nochevieja Seven. Los 7 pecados capitales de provincia. José Mota se ha convertido así en un clásico, un valor seguro al que no le afecta ni la subida de los impuestos ni la prima de riesgo. El humorista conquistó a 4.761.000 televidentes (39,2%) y arrasó en el dial.

 

Pero si hay un terreno en el que TVE-1 se impone con rotundidad es en el de los informativos. Encabeza todas las ediciones con una media de 2.559.000 seguidores. El Telediario-1, que presenta Ana Blanco, es el más visto (2.648.000), seguido del que dirige Pepa Bueno (2.569.000). En conjunto, los noticieros de Telecinco logran 1.786.000 espectadores y los de Antena 3 interesan a 1.707.000.

 

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