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Este oso puede traer riqueza a mi pueblo

La ONG Acción Natura ha puesto en marcha un proyecto sobre el oso pardo en el Pirineo catalán, que incluye itinerarios y un museo. Se trata de convertir al animal en un reclamo turístico y revitalizar la zona

No es que en Isil vayan a hacerle ningún monumento al oso, ni nada que se le parezca, pero sí que empiezan a tomar conciencia de que el animal que tanto recelos provoca puede convertirse en herramienta de desarrollo para este pequeño pueblo del Pirineo de Lleida de apenas 40 habitantes de lunes a viernes, unos 200 en fin de semana, ni un café, bar, restaurante o similar. Por lo menos ya no se habla solo de lo malo, de los ataques al ganado o a las colmenas, de los problemas para los cazadores. Ahora también salen a relucir las ventajas de esta convivencia. Que su conservación ayudará a preservar todo el entorno. O que la futura Casa del Oso, ecomuseo y centro de interpretación, podría atraer a entre 5.000 y 10.000 visitantes al año, y entonces sí que habría demanda para algún alojamiento de turismo rural, hoy por hoy inexistente.

Los expertos calculan que actualmente existen unos 20 o 30 osos en el Pirineo, que cruzan continuamente la frontera franco-española
Los vecinos ven que la idea genera empleo y que ampliará la temporada turística más allá de los meses de junio y julio
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A principios del siglo XX, vivían en los Pirineos unos 200 osos autóctonos, número que fue mermando hasta su desaparición. En 1995, la Unión Europea lo declaró especie de interés prioritario, y, un año después, España, Andorra y Francia firmaron un convenio para introducirlo de nuevo, con ejemplares traídos de Eslovenia. Los expertos calculan que actualmente existen unos 20 o 30, que cruzan continuamente la frontera franco-española.

Hace tres años, la Fundación Oso Pardo y la ONG ambientalista Acciónatura se unieron para impulsar un proyecto que por un lado conservara y diera a conocer los hábitats y modo de vida de esta especie amenazada y, por el otro, actuara como "foco de atracción y dinamización económica". Francesc Giró, director de Acciónatura, aún recuerda la primera reunión con la Entidad Municipal Descentralizada (EMD) de Isil: "Empezaron dejando claro que ni los de toda la vida, ni los nuevos, ni nadie quería saber nada del oso. Dos horas más tarde decían, 'Esto nos gusta, vamos a hacerlo". La actual presidenta de la EMD, Sofia Isus, corrobora la buena sintonía: "Ayudará a preservar nuestra zona, unas 12.000 hectáreas de territorio, mejorando al mismo tiempo la calidad de vida de quienes vivimos aquí". Ayudando a cortar la grave sangría de jóvenes que han de marcharse por falta de trabajo. "Este año hemos perdido el transporte escolar, lo que significa que no hay niños que vayan al colegio, y que en 20 años, si las cosas no cambian, no habrá pueblo", lamenta.

Una de las primeras iniciativas de Acciónatura fue contratar a un joven de Isil y, junto con la Fundación Oso Pardo, llevar a seis personas representativas de la población a conocer la Casa del Oso de Palencia, para que comprobaran in situ los beneficios que reportaba a su entorno. Aquello generó confianza entre quienes se quejaban de que los proyectos ambientalistas o ecoturísticos venían de fuera, de Madrid, de Barcelona, y no contaban con la gente de dentro. Se han recuperado caminos; se han adquirido fincas abandonadas para plantar cerezos que sirvan de alimento a estos plantígrados; las colmenas están protegidas por cercados eléctricos; los ganaderos tienen mastines y un pastor que vigila sus rebaños, y son indemnizados por cada oveja muerta por un oso. Las cosas están muy tranquilas y, según resalta Giró, en toda Cataluña solo ha habido dos ataques en los últimos tiempos, ninguno en la comarca, el Pallars Sobirà. Mientras que en Francia se han producido más de 20, los ánimos están caldeados y la vuelta del enorme animal a los Pirineos se percibe como una imposición de París.

"Aquí se está haciendo bien, con diálogo, con medidas para evitar el conflicto, implicando a todas las partes", afirma Giró y coincide Isus, que destaca el apoyo del Parque Natural de L'Alt Pirineu y de la Generalitat. Los vecinos ven que la idea genera empleo También entienden que este nuevo reclamo diversificaría la temporada turística más allá de los meses de junio y julio; abriría otras posibilidades además del rafting y el esquí; e impulsaría los valores naturales, históricos y antropológicos de la localidad. "Si mañana se hiciera un referéndum, la mayoría votaría no al oso pardo pero hemos conseguido que los que están en contra no se movilicen, y que poco a poco vaya creciendo el sector de los que están a favor", afirma Acciónatura. "Si preguntáramos en este momento, quizás algún ganadero diría que mejor no, pero nadie se opondría abiertamente", tercia la representante municipal.

Además de la Casa del Oso, que está previsto que se inaugure entre Semana Santa y el verano de 2012 (aún le queda por recaudar más dinero para terminar de construirse), y de un refugio que el municipio acondiciona con ayuda del Parque Natural, hay dos rutas guiadas, en marcha desde mediados en agosto: una corta, por los alrededores de Isil, que puede ser guiada o autoguiada; otra larga, solo con guía y para grupos de menos de 10 personas, que pasa por zonas oseras y permite ver rastros, como las piedras movidas. Más información y reservas en www.accionatura.org

Hace tres años, la Fundación Oso Pardo y la ONG Acciónatura se unieron para impulsar un proyecto que por un lado conservara y diera a conocer el modo de vida de esta especie amenazada y, por otro, actuara como "foco de atracción y dinamización económica".
Hace tres años, la Fundación Oso Pardo y la ONG Acciónatura se unieron para impulsar un proyecto que por un lado conservara y diera a conocer el modo de vida de esta especie amenazada y, por otro, actuara como "foco de atracción y dinamización económica".FUNDACIÓN OSO PARDO

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