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DE EL EJIDO A HAMBURGO (5)

"Alemania no es país para camioneros"

Las autopistas germanas están pobremente acondicionadas para el transporte de mercancías

Gabriel, el chófer del camión de FríoEjido que lleva un cargamento de frutas y verduras españolas a Hamburgo, tiene hoy clara cuál es su primera acción del día: llamar por teléfono a su hija, Beatriz, que hoy cumple su primer año y cuyas fotos presiden la cabina del Renault. "A esta hora hace un año Elena y yo nos preparábamos para ir al hospital", recuerda. El conductor aprovecha los minutos que le quedan antes de que el tacógrafo digital le indique que puede continuar su ruta tras las nueve horas de descanso obligatorio.

A las 8.08, y tras comprobar que al temperatura de los melocotones paraguayos, melones y sandías que transporta es correcta -el frigorífico Thermoking no ha parado ni un minuto desde que salimos el jueves por la tarde de El Ejido-, Gabriel y su compañero Ismael se ponen de nuevo en ruta. Quedan 316 kilómetros de viaje desde la rastplatz -área de descanso- de Haus Reck, un apartadero sin luz, baños ni agua corriente, a 40 kilómetros de Münster, que los camioneros valoran como si fuera un oasis en medio del desierto.

Y es que, según los chóferes, "Alemania no es país para camioneros". Después de dejar atrás las autopistas de Francia, con áreas acondicionadas y gasolineras aproximadamente cada 20 o 30 kilómetros -algunas hasta con sillones de masaje- el país germano es un reto para su resistencia. Las zonas de reposo suelen ser pequeñas, sin servicios y estar atestadas hasta el punto de que los chóferes deben empezar a buscar el aparcamiento antes de apurar del todo el tiempo que les queda de conducción. Eso implica una carga añadida de estrés, ya que los camioneros tienen unos tiempos de descarga en los mercados centrales bastante ajustados. "Y aquí en Alemania, si llegas antes de tiempo a la plataforma, te toca esperar, pero como llegues un poco tarde te arriesgas a volverte a España con la mercancía", afirma Ismael.

Estos días, a raíz de la crisis del pepino por la bacteria 'E.Coli', en las principales rutas de mercancías germanas, habitualmente abarrotadas y en renovación constante, casi no se ven camiones frigoríficos con matrícula española. De momento, los pepinos almerienses seguirán arrancándose en los invernaderos.