La central nuclear de Garoña detiene un reactor por una anomalía

Las vibraciones de la turbina hicieron recomendable una suspensión "no programada" de la actividad

La central nuclear Santa María de Garoña, en Burgos, ha suspendido el funcionamiento del reactor debido a la aparición de vibraciones anómalas en la turbina, según ha informado el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

En un comunicado recogido por la agencia Efe, el CSN asegura que la suspensión "no programada", que ha tenido lugar durante las pruebas finales tras la recarga, "no ha tenido repercusión en los trabajadores, la población ni el medio ambiente".

Este suceso "ha sido clasificado preliminarmente como de nivel 0 en la Escala internacional de Sucesos Nucleares (INES)", añade la nota. "Todos los sistemas de seguridad de la instalación han actuado según lo previsto y la central nuclear continúa en proceso de revisión y de análisis de las causas del incidente", ha afirmado el CSN.

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El organismo asegura que se siguió "el procedimiento reglamentario" para la suspensión de la turbina nuclear.

Garoña es uno de los ocho reactores nucleares que tiene España y es del mismo tipo, de agua en ebullición, que el de la maltrecha central nuclear de Fukushima (Japón).

La central de Santa María de Garoña, propiedad de Nuclenor se encuentra en el valle de Tobalina (Burgos), y la última vez que realizó una parada fue el pasado 13 de octubre, para efectuar labores de mantenimiento en la ventilación que enfría el aire dentro del edificio de la contención primaria. En la página web de la central añaden que la última parada no programada fue hace dos años, el 23 de abril de 2009.

Nuclenor ha solicitado una prórroga de la vida útil de la central hasta 2019.

EFE
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