La dieta que nos hizo humanos

Nueva exposición temporal del Museo de la Evolución Humana, en Burgos

La alimentación es una de las claves para entender el presente y futuro de la especie humana y a dar respuestas a las preguntas que surgen sobre la evolución de la dieta está dedicada la exposición La dieta que nos hizo humanos, que se exhibe en el Museo de la Evolución Humana, en Burgos.

Se sabe que los humanos evolucionaron como omnívoros oportunistas. Los últimos estudios muestran que algunos australopitecos usaban herramientas para comer carne; sin embargo, es muy difícil determinar si los animales consumidos fueron cazados o encontrados como carroña. Hay numerosas evidencias de que los diversos homínidos han carroñeado cadáveres de animales. Estas prácticas han sido compatibles con la caza activa y la recolección durante cientos de miles de años.

La dieta de las especies del genero Homo siempre ha sido variada en el sentido de que ha incluido carne, grasa, frutos y otros vegetales; sin embargo, fueron poblaciones de neandertales las primeras en incluir de forma habitual recursos hasta entonces consumidos solo esporádicamente, como moluscos y otros animales marinos. No obstante, es Homo sapiens quien verdaderamente amplía la dieta de los humanos al consumir habitualmente todo tipo de recursos tanto acuáticos (peces, moluscos, crustáceos), como terrestres (todo tipo de mamíferos, aves, vegetales y demás).

La exposición, que se exhibe en la sala de exposiciones temporales del museo, hasta el mes de abril, fue presentada por el director del centro, Javier Vicente; el presidente del Instituto Tomás Pascual Sanz, Ricardo Martí Fluxá, la comisaría de la misma e investigadora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh), Ana Mateos y la coordinadora general del museo, Aurora Martín. La muestra está coproducida por el museo y la Cátedra Tomás Pascual Sanz-Cenieh.

La cocina de esta exposición, explica el museo, se basa en minuciosos estudios de laboratorio, que permiten responder a cuestiones como si ha existido algún homínido estrictamente vegetariano, desde cuándo consumimos peces y moluscos, o desde cuándo utilizamos fuego para consumir los alimentos, así como la evolución del modo de conservación.

Desde el punto de vista de nuestra dieta actual, sabremos la relación de la alimentación con la genética, las causas de las intolerancias alimentarias o el motivo por el que nos gustan las comidas sabrosas y grasas. Y hasta nos adentraremos sobre los sabores. Son los conocidos: dulce, salado, amargo y ácido, pero pocos conocen que existe un quinto llamado umami, descubierto por un químico japonés.

Se explican también los motivos del canibalismo de nuestros ancestros, algunas de las pruebas más importantes para su demostración se encuentran expuestas en el ámbito del Homo antecessor en el mismo museo.

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