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'Saltillo', a los pies de Elcano

El buque-escuela atraca en Getaria y muestra sus entrañas al público - Mañana finaliza en Bermeo su tradicional periplo estival

Fotografías en sepia de Don Juan, en una de ellas con el Rey Juan Carlos en brazos, colgadas en la estancia principal del Saltillo recuerdan el pasado histórico del velero atracado en el puerto de Getaria en su tradicional periplo estival por los puertos vascos.

Convertido en buque-escuela de la Universidad del País Vasco, el velero de 20 metros de eslora estuvo durante años en dique seco hasta que fue reparado en 1998 gracias a una importante aportación económica del Departamento de Transportes del Gobierno vasco. A cambio, el Saltillo promociona los puertos vascos y sirve como plataforma para la cantera de la Escuela de Técnica Superior de Naútica y Máquinas Navales de Portugalete.

El velero está tripulado por 14 estudiantes que realizan sus prácticas navales
El empresario Pedro Galíndez lo cedió durante 17 años para deleite de la familia real

El Saltillo, construido en 1932 en Amsterdam, fue adquirido dos años después por el empresario vizcaíno Pedro Galíndez, quien desde 1946 hasta 1963 lo cedió para deleite de la familia real para luego en 1968 donarlo a la escuela naútica. Entre las anécdotas históricas, es memorable el encuentro entre Don Juan y Franco en 1948 a cinco millas de San Sebastián. Don Juan, que navegaba en el Saltillo se reunió con Franco en el Azor. De la conversación en alta mar trascendió, según testimonios de la época, la intención del caudillo de permanecer en el poder otros 20 años más. Y así fue.

El buque-escuela inició el 4 de julio en Santurtzi la travesía anual veraniega de dos semanas por el litoral vasco que finaliza mañana en Bermeo. El velero está tripulado por 14 estudiantes que realizan sus prácticas navales bajo el mando del capitán Mikel Lejarza. En invierno, los miércoles y los viernes de cada semana, la cubierta del Saltillo se utiliza para poner en práctica los conocimientos naúticos de los estudiantes. "Pero son las salidas en verano y las regatas cuando constatas la progresión de los estudiantes y eso es muy bonito", explica Lejarza, que lleva siete años al frente del velero. Otro de los objetivos de las travesías es acercar el mundo de la vela a la sociedad, dando a conocer este velero de época, gracias a las tres jornadas de puertas abiertas que se han celebrado en Lekeitio, Getaria y Bermeo.

El interior del casco del Saltillo, restaurado y botado de nuevo en 1998, no conserva a penas nada original. Actualmente, el buque-escuela está habilitado con 16 literas para acoger a la tripulación en prácticas en estancias diseñadas al milímetro. Sólo parte del casco y las maquinillas de izado de las velas se conservan tal y como fueron construidas en el astillero holandés en los años 30.

Natalia, de 27 años, lleva tres años navegando en verano. "Las jornadas en alta mar son lo más gratificante, y la convivencia. Atracar en los puertos permite el contacto con la gente", cuenta esta estudiante de Naútica.

Sobreviviendo a los embates del mar y de la historia, la carta de autorización del presidente de la República en 1946, Alcalá Zamora, para navegar y comerciar por los mares del mundo perdura enmarcada en una pared.

La tripulación del Saltillo, ayer en Getaria, está formada por alumnos de la Escuela Naútica de Portugalete
La tripulación del Saltillo, ayer en Getaria, está formada por alumnos de la Escuela Naútica de PortugaleteJESÚS URIARTE

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