Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Azkena va a por todas

El festival de rock vitoriano cierra con Kiss otra jornada multitudinaria - Bob Dylan, NRBQ y Bad Religion encabezan el cartel del último día

Tras un apasionado arranque con prólogo de Quique González incluido en el Teatro Principal, el noveno Azkena Rock Festival de la capital alavesa continuó ayer por la senda de la fiesta con una nutrida oferta musical compuesta a partes iguales por pesos pesados del rock y firmes promesas. Ni el partido de España en el Mundial mermó la creciente afluencia al evento, que el jueves congregó a 9.124 fieles, casi 2.000 más que la primera jornada el año pasado, según los organizadores. El área de acampada anexa al festival registró la ocupación más alta en los días inaugurales de toda la historia del festival.

La explanada de Mendizabala exhibía un paisaje de tupés, abundante cerveza, pulseras verdes, pantalones cortos —el termómetro volvió a castigar al público— y camisetas negras serigrafiadas con nombres y símbolos rockeros de toda índole.

Imelda May hizo doblete al actuar primero gratis en la plaza de la Virgen Blanca

El primer día congregó a 9.000 personas, 2.000 más que el año pasado

Una de las grandes actuaciones del día llegó pasada la medianoche de la mano de la banda estadounidense Kiss. Muchos de sus incondicionales se paseaban por el recinto desde varias horas antes dejando clara su condición con el maquillaje —había un taller ad hoc— y la estética glam característica de la formación que encabezan Paul Stanley y Gene Simmons. El concierto prometía su espectáculo habitual de pirotecnia y potentes juegos de luces.

Los dos escenarios entre los que ayer se repartieron once grupos y solistas empezaron a calentarse a media tarde. El incansable Dan Baird y su proyecto Homemade Sin y el 21st Century Rock de '77, estrenaron la segunda jornada del Azkena.

Imelda May y su estilo con poso de los años 50 hizo doblete. A las 13.30 actuó gratis en la plaza de la Virgen Blanca y a las 19.10 repitió en el escenario Alex Chilton. Su Love tatoo, mezcla de jazz, blues y rockabilly, encandiló al público en ambos lugares.

Una banda legendaria de la escena australiana, el grupo de punk rock The Saints, dio paso al ex guitarrista de Guns'n'Roses Slash, que deleitó a los presentes con su último trabajo, que lleva su nombre. Le acompañó la sugerente voz de Myles Kennedy, de Alter Bridge.

Antes, The Hot Dogs, El Vez, Teddy Thompson y The Damned habían pasado por la escena Doug Fieger. La banda sueca liderada por Nicke Andersson, Imperial State Electric, puso el broche final a la jornada.

El Azkena se cierra hoy con otros once conciertos a partir de las 16.20. Bob Dylan, quien no se baja de la cima, es el indiscutible plato fuerte de la noche (21.00). El televisivo Chris Isaak, los estridentes The Russian Roulettes, Robert Gordon, promocionado en los 70 como el nuevo Elvis Presley, y NRBQ serán algunas de las emociones fuertes que aún le esperan al público. Los neoyorquinos Toilet Boys, The Hives y sus contagiosas canciones y la banda de hardcore melódico Bad Religion —más de 30 años juntos—, completan el plantel de una jornada que se espera multitudinaria.