Idilio lírico en el Arriaga

Emilio Sagi dirige una versión de 'Mirentxu' centrada en la "poesía del paisaje vasco" - La soprano María Bayo encarna a la protagonista

Jesús Guridi estrenó la zarzuela Mirentxu, en el teatro Campos Elíseos de Bilbao en mayo de 1910. Tenía 24 años y por vez primera escribía, por encargo de la Sociedad Coral de Bilbao, una obra inspirada en el folclor vasco. Siguiendo el mismo camino escribió más tarde Amaya, El caserío o Diez melodías vascas. Cien años después Mirentxu vuelve a presentarse al público, en la versión en euskera, en una coproducción del Teatro Arriaga y la Orquesta Sinfónica de Bilbao. La soprano navarra María Bayo es la delicada Mirentxu que el director de escena Emilio Sagi llevará al escenario del Arriaga el próximo sábado.

Sagi ha rescatado la última versión de la zarzuela, que Guridi revisó en 1947. El director ha trabajado sobre la edición crítica que el compositor Ramón Lazkano ha realizado sobre el disperso material que se conserva de la zarzuela, en la que el autor introdujo arreglos a lo largo de los años. La puesta al día de la zarzuela comenzó con unos retoques para acortar el libreto y ganar en teatralidad, explica el director de escena. Sagi quiso descargar de cursilería el amor que Mirentxu siente por su primo. El romance no es posible por la relación que surge entre el muchacho y Prexen, la amiga de Mirentxu, y al final el triángulo amoroso se resuelve con la muerte de la protagonista.

Miriam Ocariz ha diseñado un vestuario con referencias de trajes folclóricos
La zarzuela ha sido coproducida por el teatro bilbaíno y la OSE

"En 2010 una escena bucólica con las chicas vestidas con pañuelos de piquitos está obsoleta", defiende Sagi. El foco de atención en el subtítulo de la obra: Idilio lírico vasco en dos actos. El molino en el que se desarrolla la historia en el libreto original, desaparecen del montaje. "Es un canto a la naturaleza en el que Mirentxu es la personificación de la magia y la poesía del paisaje vasco". La escenografía, creada por Daniel Bianco, huye del realismo y juega con las cortezas doradas de los árboles y los tapices que sugieren el paisaje. "Lo único realista es la pasión y el amor", subraya Sagi.

La Sinfónica de Euskadi estará dirigida por David Giménez Carreras. El tenor Andeka Gorrotxategi y la mezzosoprano Marifé Nogales, forman junto a María Bayo, el triángulo amoroso de la historia.

Sagi encargó el desarrollo de los figurines a la diseñadora Miriam Ocariz. En su primera experiencia en el teatro Ocariz ha buscado ideas en los trajes y los tejidos tradicionales, buscando, más que el detalle, la composición que forman en sobre el escenario. Para el coro, por ejemplo, ha utilizado una tela de cuadros verdes y negros, que recuerda a los tejidos empleados en los kaikus. Su Mirentxu es una mujer frágil a la que viste con un traje de color rosa tan claro como la piel de Maria Bayo. Sus labios estarán pintados de rojo para simbolizar "la energía de una mujer enamorada".

De izquierda a derecha, Miriam Ocariz, María Bayo y Emilio Sagi, ayer, en el Arriaga.
De izquierda a derecha, Miriam Ocariz, María Bayo y Emilio Sagi, ayer, en el Arriaga.LUIS ALBERTO GARCÍA
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