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BP utiliza nuevos materiales para intentar sellar la fuga del vertido del Golfo

Los ingenieros reanudan las operaciones que habían detenido durante 16 horas al comprobar que una gran parte del fluido que se inyectaba para tapar la tubería rota se estaba escapando junto con el petróleo.- Nuevos cálculos aseguran que es el peor derrame de la historia de EE UU y supera al del 'Exxon Valdez'.- Obama visita hoy la zona afectada

La petrolera BP ha retomado el sellado de la fuga por la que el petróleo se vierte al golfo de México. Los ingenieros de la compañía habían detenido durante 16 horas el intento de frenar el escape tras comprobar que una gran parte del fluido que estaban inyectado para taponar el crudo se estaba escapando junto con el petróleo.

Según Reuters, la compañía ha enviado al fondo marino nuevos materiales, entre los que se incluye goma, y se plantea usar más lodo para intentar taponar definitivamente la tubería. La misma agencia ha informado de que el chorro de petróleo y gas se ha detenido, según declaraciones de Thad Allen, alto mando de la Guardia Costera, designado por Obama para ser el comandante al frente del incidente. Allen ha dicho que las próximas 12 o 18 horas seran críticas para conocer si la reparación ha tenido éxito.

La empresa inició el miércoles una operación bautizada en inglés como top kill para sellar el pozo mediante la inyección de un fluido compuesto por una mezcla de agua, arcilla y químicos, a la que se sumarán después capas de cemento. Los portavoces de la compañía habían creado durante el día la impresión de que su plan estaba funcionando, pero a última hora de la noche el director general de operaciones de la compañía, Doug Suttles, reconoció en una rueda de prensa que la operación se iba a detener debido a que las sustancias inyectadas no estaban siendo absorbidas por el pozo, sino que estaban dirigiéndose a la superficie mezcladas con crudo. "Debo pedir disculpas por no haber dado más información al respecto", indicó Shuttle. "Necesitábamos reajustar lo que estábamos haciendo para poder introducir más lodo en el interior del pozo".

El sistema top kill se usa de forma rutinaria en la superficie para cegar pozos petrolíferos, pero jamás se ha intentado a una profundidad de 1.500 metros, que es donde se encuentra la fuga en este caso. BP otorga entre un 60 y un 70% de posibilidades de éxito a este nuevo intento de detener el vertido, aunque otras fuentes del sector reducen las posibilidades al 50%.

En el caso de que este método falle, la petrolera está barajando otros como el denominado junk shot que consiste en introducir una variedad de materiales a alta temperatura, como piezas de goma, que harán circular por el tubo para bloquear el vertido.

El mayor vertido de EE UU

La empresa petrolera asegura que el vertido le ha costado ya unos 930 millones de dólares (alrededor de 750 millones de euros). El derrame de crudo en el golfo de México es el peor de la historia de los Estados Unidos y es mucho mayor que el provocado por el accidente del petrolero Exxon Valdez en Alaska en 1989. La directora del Servicio Geológico de EE UU, Marcia McNutt, señaló este jueves que los cálculos de los equipos gubernamentales que supervisan la fuga estiman que la cantidad de petróleo soltada al mar oscila entre los 12.000 y los 25.000 barriles por día, una cifra muy superior a la calculada por BP: 5.000 barriles diarios. En total, el Exxon Valdez escupió el combustible equivalente a 257.000 barriles.

Suponiendo que la cantidad vertida es de 12.000 barriles diarios desde el 20 de abril, cuando explotó y se hundió la plataforma petrolífera, el pozo habría escupido a las aguas del golfo de México 444.000 barriles, casi dos veces la del Exxon Valdez. BP ha declinado comentar estas cifras.

BP ignoró el 20 de abril tres señales de alarma en los instantes previos a la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, que costó la vida de 11 personas. Así lo confirma un memorando del Congreso elaborado a partir de un informe interno de la petrolera. Sus autores, Henry Waxman, demócrata, y Joe Barton, republicano, concluyen que "un investigador de la empresa reveló que pudo haber un 'error fundamental' porque hubo 'indicadores anormalmente muy altos".

El presidente estadounidense, Barack Obama, visitará hoy Luisiana por segunda vez para supervisar de primera mano las tareas de lucha contra el derrame de crudo. El vertido del Golfo de México afecta ya a más de 160 kilómetros de la costa de Luisiana, según constató el miércoles el gobernador de ese estado, Bobby Jindal.