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Entrevista:GABRIEL ALCONCHEL | Director general del Instituto de la Juventud de España

"Las jóvenes están protegidas por la Ley de Violencia de Género"

El responsable del INJUVE cree que la sentencia cántabra que considera que en un noviazgo entre adolescentes no hay violencia de género es "la excepción que confirma la regla"

Los jóvenes son víctimas de violencia de género. Pero también son quienes tienen en su mano convertirse en protagonistas del cambio. Este es el papel que ha querido dar a los jóvenes el primer Foro Internacional de Juventud y Violencia de Género celebrado el martes y miércoles en Madrid. Gabriel Alconchel, presidente del Instituto de la Juventud (INJUVE), que ha organizado el evento, cree que el objetivo del foro, que "se ha conseguido", era "que se entendiera que la violencia de género también afecta a la gente joven, aunque algunas sentencias recientes digan que es algo típico del comportamiento entre adolescentes".

Pregunta. ¿Cómo valoras el desarrollo de este primer foro?

Respuesta. Muy positivamente. La violencia de género es un problema que pasa de generación en generación y si no hacemos nada seguirá pasando, por eso lo que queremos es romper esa espiral que permite que se reproduzcan estos comportamientos. Tenemos que crear un debate social y la idea es que la violencia de género, que se basa en la sensación de pertenencia que un hombre cree tener sobre una mujer, esun sentimiento que lamentablemente se da entre adolescentes, no tiene nada que ver con la edad que se tenga.

P. ¿Cuál es la clave para combatir la violencia entre jóvenes?

R. La clave es prevenirla: los jóvenes, según datos del INJUVE, están en un 85% en contra de la violencia de género pero la mayoría de ellos cree que la provoca el consumo de alcohol y drogas, por ejemplo. Están en contra pero no conocen sus causas, no saben que nace de la desigualdad. Y si no las conocen no pueden prevenirla, por eso lo que queremos es encuadrar el debate para que los jóvenes sepan poner límites en sus relaciones. Lo importante es el control de lo que no empieza como una agresión, si no como amenazas e insultos, sino por ejemplo, como hemos visto durante el foro, por mandar 20 mensajes de texto al día a ver dónde está, decir qué ropa se puede poner. Lo que queremos es que cuando ocurra esto en las chicas jóvenes salten las alarmas. Y también que los hombres jóvenes reflexionen sobre sus pautas de comportamiento y sobre los valores que se les han inculcado.

P. ¿Cuál es el pulso que han tomado a la juventud?

R. Quienes venían eran gente, en principio, comprometida. Pero los niveles de compromiso están muy lejos uno de otro y venían de realidades muy distintas que eso siempre condiciona. Sí ha habido gente que estaba muy comprometida con esto y que han visto un largo camino por recorrer, que se han sentido consternados porque han visto que ellos tenían asumido sin darse cuenta un discurso machista, el que impone la sociedad y que está en todas partes.

P. Es muy difícil como librarse de unos estereotipos tan fuertes como los cuentos de Disney, como se ha comentado en el foro.

R. Disney es la mayor factoría de socialización de los niños, es difícil combatir la potencia de lo audiovisual, antes eran familia, escuela e iglesia pero ahora no, comprobamos que los agentes más fuertes de socialización son lo audiovisual y los iguales. No es sólo que los caminos a la igualdad sean lentos, sino que si no nos espabilamos y hacemos una lectura crítica de los contenidos podemos reafirmar los modelos de pareja basados en discriminación y machismo. Que el 17% de los chicos crean que ser agresivos gusta más a las chicas es preocupante, o que muchas chicas crean, como la serie, que sin tetas no hay paraíso es muy grave también.

P. Sentencias como la de Cantabria de la semana pasada, que no vió violencia de género en una relación entre adolescentes, no ayudan en esta lucha...

R. Sobre todo cuando de lo que se trata es de la prevención. Y estamos hablando que hace falta saber que la violencia de género se da entre los jóvenes, para que ellos sepan que pueden ser víctimas de episodios de violencia de género, al principio no una agresión pero sí insultos, infravalorar a la chica... eso también es violencia aunque sea embrionario a la agresión física o incluso al asesinato. La clave está en que las personas sepan detectar la violencia de género a tiempo.

P. Pero ante una interpretación así por parte de la justicia, ¿qué se puede hacer?

R. La justicia creo que está muy comprometida, pero sigue habiendo algunos jueces que imparten justicia de la manera que ellos creen más oportuna, nosotros respetamos la sentencia pero no la compartimos porque entendemos que ese juez está reproduciendo esa desigualdad de género. Que cuando una chica es capaz de denunciar, el sistema jurídico le diga 'estás equivocada', pues es un palo gordo que desanima. El mensaje que tenemos que darle a la juventud es que cuando alguien denuncia, cuando es capaz de detectar la violencia antes de que sea física, va a estar respaldada por los poderes públicos y por el sistema judicial. Que se produzca una sentencia esta desanima a que otras jóvenes se animen; malas señales estamos dando si lo que queremos es que las jóvenes estén protegidas. Esta sentencia es una excepción que confirma la regla, las jóvenes están protegidas.