Telefónica acusa a la Comisión Europea de frenar la inversión y el desarrollo de Internet

La reducción de tarifas impuesta por Bruselas les costará 40.000 millones a las operadoras de la UE en cinco años

Telefónica se siente fuerte. Tan es así, que se permite criticar abiertamente a la Comisión Europea, y convertirla en madre de todos sus males, o casi todos. Bruselas se ha convertido en su bestia negra desde que le impusiera una multa de 152 millones de euros por impedir la competencia en ADSL. Ahora la operadora se toma su venganza, y acusa al Ejecutivo comunitario de haber llevado a cabo una regulación estricta, intervencionista y nefasta que ha frenado la inversión en nuevas infraestructuras para el acceso a banda ancha, causando un retraso histórico de la UE respecto a otras áreas como estados Unidos o Asia.

El encargado de poner el toro en suerte ha sido el consejero delegado de Telefónica, Julio Linares, en la jornada inaugural del tradicional Encuentro de las Telecomunicaciones que se celebra todos los años en la Universidad Menéndez Pelayo, de Santander, organizado por la patronal AETIC.

"No deja de sorprenderme que la Comisión Europea interviniera los precios de un sector que se supone en competencia. La reciente regulación europea no ha estimulado el desarrollo del sector, ha generado incertidumbre y se ha mostrado insensible ante la crisis", dijo Linares. Según los cálculos de Telefónica, la reciente regulación del roaming (llamadas y sms desde el extranjero) y de las tarifas de terminación de llamadas móviles (lo que se cobran las compañías entre sí por usar sus redes) ha provocado que los operadores estén dejando de invertir 6.000 millones de euros.

En concreto, la nueva regulación del roaming habría mermado en 6.000 millones de euros los ingresos totales del sector en la Unión Europea, mientras que el impacto negativo de las nuevas tarifas de terminación se puede estimar en unos menores ingresos de 40.000 millones.

A Linares no se le ha olvidado recordar que mientras que "la Comisión se dedica a enredar en las tarifas ", no se ha ocupado de otros problemas, como el hecho de que más de la mitad de las primeras compañías de telecomunicaciones tenga al Estado en su capital -France Telecom y Deutsche Telekom, entre ellos- ni de procurar el desarrollo de las nuevas infraestructuras".

Retraso en la fibra óptica

Por eso, nos estamos alejando a marchas forzadas de los valores que registran otras regiones del mundo, como Japón, Corea del Sur o Estados Unidos, donde el porcentaje de fibra óptica sobre el total de banda ancha se sitúa en el 48%, el 44% y el 6%, respectivamente, mientras que en Europa representa sólo el 2%.

Para el futuro, tampoco augura nada bueno. El nuevo marco regulatorio europeo sigue pendiente, y hasta final de año no verá la luz. Ya será tarde. Mientras se preparan las directivas y entra en vigor en cada uno de los países, la nueva regulación no será efectiva hasta mediados de 2011, es decir, "solucionará los problemas del pasado, pero se habría quedado desfasada para resolver los del futuro".

El consejero delegado de Telefónica ha destacado que la crisis no está frenando la revolución digital, pero lo que no ha conseguido la crisis tal vez lo consigan los impuestos si se sigue gravando al sector como vía recaudatoria.

En la misma línea, el presidente de AETIC, Jesús Banegas, ha criticado la asfixia de carácter fiscal y regulatoria que sufren el sector con nuevas tasas como la que le han impuesto para sostener RTVE, y ha calculado en 1.320 millones de euros la extra fiscalidad de las telecos.

En la línea contraria se ha manifestado la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, que tras defender el nuevo impuesto, ha asegurado que el Gobierno no elevará la fiscalidad de los fondos que inviertan en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). No obstante, defiende la reforma general que prepara el Gobierno aumentando la fiscalidad sobre las rentas del capital.

Bajada del ADSL indirecto

El presidente de la Comisión del Mercado de las telecomunicaciones, Reinaldo Rodríguez, ha asegurado que las tarifas de acceso indirecto -lo que le pagan las operadoras a Telefónica para revender luego el ADSL- volverán a bajar, en torno a un 20%.

Por su parte, la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, tras defender el nuevo impuesto, asegura que el Gobierno no elevará la fiscalidad de los fondos que inviertan en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). No obstante, defiende la reforma general que prepara el Gobierno aumentando la fiscalidad sobre las rentas del capital.

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