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Los directores de 'La Repubblica' y EL PAÍS defienden el periodismo independiente

Mauro y Moreno analizan el futuro de la prensa en el contexto de la crisis global

El Festival de Periodismo de Perugia (Italia), que se celebra hasta el domingo en la capital de Umbria, reúne desde hace tres años a estudiantes, profesores y profesionales de los medios de comunicación. Hay exposiciones, cine y teatro, y los encuentros y mesas redondas hierven de dudas e ideas sobre el presente y el futuro del periodismo y la libertad e independencia de la prensa. Ezio Mauro, director de La Repubblica, y Javier Moreno, su homólogo de EL PAÍS, debatieron sobre opinión publica, partiendo de varias preguntas. ¿Existe todavía? ¿Influyen los periódicos tradicionales como antes? ¿O es la crisis de este formato espejo de una opinión pública sin voz que ha sido sustituida por una opinión de masa manipulada y desinformada por la velocidad de la televisión?

Mauro y Moreno defendieron -en un debate moderado por Angelo Agostini, profesor de la universidad IULM de Milán- la vigencia del periódico como formador de opinión y vehículo que alimenta "la alta calidad de las democracias", pero coincidieron en que su futuro no está asegurado y está "seriamente amenazado" por dos crisis simultáneas: la global y la que vive el sector. Según Moreno, el fin de la prensa tradicional "daría lugar a una opinión pública más débil y fragmentada", y España e Italia están en peor situación que el resto de Europa. "En España se ha creado un universo de periódicos, radios y televisiones que ha tratado de fragmentar la opinión pública a conciencia para consolidar el poder de la derecha. La operación empezó bajo el Gobierno Aznar, y no ha evitado recurrir a la manipulación y el sensacionalismo", señaló, poniendo como ejemplo la campaña de El Mundo y la Cope que siguió a los atentados del 11 de marzo para implicar a ETA.

Mauro afirmó que la noticia se ha convertido en materia prima, y en ese camino la superficialidad y velocidad de la televisión ha impuesto un "sentido común, que no es lo mismo que una opinión pública ciudadana, compleja y completa".

Italia, coincidieron, vive una situación parecida, pero con una singularidad, llamada Berlusconi. Mauro recordó que el hecho de que el primer ministro sea el dueño efectivo de todas las televisiones del país sigue siendo crucial. "La izquierda italiana es débil y ha errado mucho, pero sigue luchando con una mano atada a la espalda. Es una situación indecente, única en las democracias occidentales". La sesión acabó con críticas a las injerencias de la Iglesia católica en la política. Según Moreno, han perdido la batalla en España, que "se ha convertido en el país más liberal del planeta", mientras que Mauro definía como "alucinante" la alianza forjada entre el Vaticano y Berlusconi.