Reportaje:

Un segundo esqueleto para caminar

Los investigadores desarrollan dispositivos para reforzar los aparatos musculares de las personas con problemas de movilidad

Esta semana una empresa de Israel hacía pública la comercialización de un exoesqueleto - un esqueleto externo que proporciona el sostén para el aparato muscular- de nombre ReWalk que permite volver a andar y, según sus creadores, llevar una vida normal a las personas que sufren parálisis en sus piernas. Pero, ¿todos aquellos paralizados de cintura para abajo pueden usar este tipo de aparatos? Para hallar una respuesta a esta pregunta ELPAÍS.com ha hablado con Eduardo Roncón de Lima (Vitória, Brasil, 1979), investigador del Grupo de Bioingeniería del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que ha desarrollado un exoesqueleto de muelles para facilitar el desplazamiento a personas con poca o nula movilidad.

Roncón recuerda que la empresa israelí no es la única. "Son muchos los grupos de investigadores en el mundo que ven en estos aparatos una importante ayuda para estos pacientes", asegura. Un accidente de tráfico o una enfermedad pueden ser el causante. Este experto en robótica explica al otro lado del teléfono que cada persona es un caso diferente y lo que funciona en uno no tiene porqué ofrecer los mismo resultados en otro. Por eso dice que hay que ser cautos.

El grupo en el que trabaja Roncón ha participado en un proyecto similar al hecho público esta semana. Han contado con la financiación europea y en él han colaborado investigadores de Holanda e Islandia. Este equipo ha logrado desarrollar un aparato de duraluminio -una aleación de forja de aluminio, cobre, magnesio, manganeso y silicio- que como el ReWalk permite caminar a pacientes que antes estaban postrados en una silla de ruedas. Es una estructura que se coloca alrededor de la extremidad, un esqueleto externo. Pero a diferencia del primero funciona con muelles, no necesita llevar a la espalda la mochila con las baterías que sí tienen que portar aquellos que utilicen el robot israelí. "El nuestro se sirve de la energía del cuerpo y así se evita añadir un peso excesivo al paciente", explica.

Ya se trabaja en el prototipo

Los resortes se sitúan en las articulaciones, tobillo y rodilla, y varían según el peso de la persona. De esta forma, el funcionamiento depende de un primer movimiento que deposite el peso de la persona sobre el aparato. Los muelles absorben la energía y luego la liberan impulsando la pierna para continuar el movimiento. Así sucesivamente. Eso sí, Roncón reconoce que todos los pacientes que han participado en el experimento tenían sensibilidad pero carecían de fuerza. Por eso asegura que el aparato cuenta con unos sensores que perciben el movimiento, "por mínimo que sea", y lo potencian.

El resultado es que personas que habían padecido polio o accidentes de pequeños y habían estado obligados a moverse en una silla de ruedas pudieran caminar. "A algunos se les saltaban las lágrimas", explica Roncón. "Los movimientos, los pasos no eran naturales", explica el investigador. "Algunos, por costumbre, utilizaban muletas aunque no son necesarias", dice. Lo duro para los pacientes fue regresar a su silla y sus bastones. "Desde el principio les informamos de que se trataba de una investigación y sabían que tendría un final", añade. Ahora esperan que salga adelante el prototipo y se comercialice.

Una empresa islandesa ya está realizando los estudios para que ese deseo se haga realidad. Aunque deberán tener paciencia. "Tardará al menos dos años en salir adelante", señala Roncón. El siguiente paso que se ha fijado este equipo de investigadores es lograr que el exoesqueleto permita sentarse y levantarse a los pacientes o subir y bajar escaleras como ya hace ReWalk.

Un médico israelí ha creado un dispositivo que han denominado 'exoesqueleto' y que permite caminar a los que sufren parálisis en las piernas. Según su creador, el principal beneficio del dispositivo es la dignidad, la autoestima de la persona.AGENCIA ATLAS

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