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Médicos italianos abogan por salvar el feto tras el aborto aunque la madre se oponga

El documento ha desatado una gran polémica en Italia

Ginecólogos italianos de cuatro universidades de Roma han afirmado en un documento que aquellos casos en que los que un feto nazca vivo tras la interrupción de un embarazo, éste debe ser reanimado aunque la madre sea contraria, ya que prevalece el interés del neonato. El texto ha desatado una gran polémica en el país.

Los médicos son los directores de las clínicas de obstetricia de las universidades La Sapienza y Tor Vergata, ambas públicas, y Campus Biomedico y Sacro Cuore, católicas. Los cuatro, reunidos este sábado en el hospital Fatebenefratelli de Roma, de los Hermanos de San Juan de Dios, han aprobado un documento que señala que debe ser reanimado cualquier prematuro que muestre señales de vida.

El director de la clínica de ginecología de Tor Vergata, Domenico Arduni, ha explicado que si hay respiración y frecuencia cardiaca, respuesta de movimiento a los estímulos y los tonos musculares justos el neonato tiene que ser reanimado. Para Arduini, esto es "válido" incluso cuando se trate de un aborto terapéutico y ha de hacerse "aunque la madre no esté de acuerdo", ya que, en su opinión, prevalece el interés del neonato.

El documento desata la polémica

El pasado domingo la Iglesia Católica Italiana celebraba la Jornada por la Vida y el papa Benedicto XVI volvía a apelar contra el aborto, también contra la eutanasia. La vida debe ser "tutelada" siempre, "más cuando es frágil y está necesitada de atenciones, sea antes del nacimiento o en su fase terminal -eutanasia-".

En la misma línea se manifestó el mes pasado, el presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Angelo Bagnasco, pidió que la legislación sobre el aborto se actualice teniendo en cuenta "los progresos de la ciencia y de la medicina", que otorgan "alguna posibilidad de supervivencia al feto" si el parto se produce pasadas las 22 semanas de embarazo. Por su parte, la ministra de Sanidad, Livia Turco, ha dicho que no entraba en la discusión y que ella sigue al Consejo Superior de Sanidad, que considera que el "limite" está en las 22 semanas de gestación.

El documento de los ginecólogos ha desatado la polémica, que se une a la discusión que desde hace semanas se lleva a cabo sobre la ley del aborto y la revisión de la misma que solicitan algunas fuerzas sociales.

La normativa italiana

La norma que regula el aborto en Italia, la Ley 194 de 1978, no fija un plazo límite para practicar el aborto terapéutico aunque en la práctica no se extiende más allá de las 24 semanas. La interrupción del embarazo se autoriza si de continuar con la gestación se pone en peligro la vida o la salud física o mental de la madre.

Antes de los 90 días está autorizado el aborto voluntario, si concurren circunstancias que puedan suponer "un peligro serio" para la salud física o psíquica de la madre, incluidas las que afecten a sus condiciones "económicas sociales o familiares" y las relativas a "cómo se produjo la concepción", según reza la ley.

Según datos del Ministerio de Sanidad italiano en 2006 se produjeron en este país130.003 abortos -un 2,5 % menos que en 2005-. De ellos sólo el 2,7% se practicó después de los 90 primeros días, y únicamente un 0,7% pasadas las 20 semanas de gestación.