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La llegada del monzón desata una oleada de dengue en el sureste asiático

La mortífera fiebre ha matado en la zona a casi 1.500 personas en lo que va de año

Cuando el monzón descarga con furia la lluvia sobre la región del sureste asiático, se desata una ola de casos de la mortífera fiebre del dengue, que en lo que va de 2007 ha matado ya a casi 1.500 personas. El repentino fin de la temporada seca en algunos países ha adelantado las condiciones climáticas que favorecen la multiplicación del mosquito portador de la enfermedad en Birmania (Myanmar), Camboya, Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, según sus autoridades sanitarias.

Indonesia es la nación más afectada, con 1.028 víctimas en los cerca de 97.000 contagios detectados hasta julio, sobre todo en la región de Java Occidental. Los casos aumentaron de forma alarmante en febrero en Yakarta, después de las graves inundaciones que sufrió la capital y que dejaron tras de sí una infinidad de cenagales, lugares ideales para el apareamiento de los insectos. El Ministerio de Sanidad camboyano informó el pasado martes de casi 15.000 infectados -de los que 182 han muerto- en los primeros seis meses del año, una cifra superior al total de fallecimientos por dengue registrados en 2006.

La zona de mayor incidencia ha sido en este país es el norte, donde se ubica el turístico complejo de los templos de Angkor Wat en Siem Reap, y el auge del virus allí es atribuido por los expertos al boom de la construcción por el desarrollo económico, que ha dejado pozos de agua estancada donde el insecto campa a sus anchas. Vietnam ha comunicado 29 muertos entre unos 29.000 casos, un alza del 45% respecto a las mismas fechas del año pasado. En Tailandia, 17 personas han perdido la vida en los 21.251 contagios diagnosticados, mientras Malasia declaró el pasado fin de semana el estado de alerta en Kuala Lumpur y Selangor tras las 56 muertes registradas de enero a julio, cuando se contabilizaron 25.858 casos, más del doble -un 53,84%- que en el mismo período de 2006.

Filipinas, con 7.361 infectados y 73 fallecidos, ha declarado epidemias en el norte de la isla de Mindanao, aunque municipios de la capital también han anunciado la aparición de pequeños brotes, con decenas de niños enfermos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este mes de que una de las consecuencias del calentamiento global ha sido que el dengue se extienda por áreas urbanas afectadas por olas de calor, como ocurrió en 1998 en la ciudad china de Shanghai.

De esta forma, en Singapur, donde la temperatura media ha

aumentado casi 3 grados centígrados en las últimas tres décadas, el virus está afectando a cada vez más personas. En la pequeña ciudad-estado de sólo 4,5 millones de habitantes, incluso los extranjeros están sufriendo el impacto de la enfermedad, pues más de un tercio de los 3.216 casos detectados, que han dejado tres fallecidos, han afectado a trabajadores expatriados. Por su parte, la Junta Militar de Birmania -que han sido reacia en el pasado a confirmar cualquier tipo de epidemia- ha admitido 30 víctimas mortales en unos 3.000 infectados en varias zonas del país, aunque 2006 se saldó finalmente con 130 muertos de 11.049 contagios.

El dengue es una enfermedad vírica febril cuyos síntomas son fiebre, dolor intenso en los músculos y articulaciones e inflamación de los ganglios linfáticos, y se transmite al hombre a través de los mosquitos aedes aegypti y aedes albopictus, cuyo hábitat son las aguas estancadas. Su variedad hemorrágica es endémica en la región y se encuentra particularmente extendida en las grandes ciudades, donde las citadas charcas en hogares temporalmente vacíos son el caldo de cultivo potencial para las epidemias. No existe cura y su vacuna no estará disponible hasta dentro de al menos cinco años, según la OMS.