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El Tribunal Supremo israelí reconoce cinco matrimonios gays celebrados en Canadá

La decisión judicial puede sentar un importante precedente en un país donde no existen los enlaces civiles

El Tribunal Supremo de Israel ha ordenado hoy al Ministerio del Interior que registre como casados a cinco parejas de homosexuales que contrajeron matrimonio en el extranjero. Este fallo, sin precedentes, abre la puerta a miles de parejas israelíes del mismo sexo que desean contraer matrimonio, en un país donde no existe la figura del matrimonio civil y donde sólo pueden casarse dos personas de la misma religión, y siempre que la boda sea oficiada por una autoridad religiosa. Seis jueces, de un total de siete, han votado a favor de un recurso presentado por las cinco parejas homosexuales, casadas todas ellas en Canadá.

El único magistrado contrario a la sentencia ha alegado para justificar su voto en contra la controversia que genera entre los judíos ultraortodoxos y otros grupos conservadores en el país como cristianos y musulmanes. Los afectados habían pedido al Ministerio del Interior que los registrara como casados, pero vieron su derecho denegado al alegar el Estado que la ley israelí entiende por matrimonio la unión entre un hombre y una mujer. "Israel no tiene los marcos legales apropiados para esos matrimonios", subrayó el representante del Estado ante los jueces.

Opiniones encontradas

Los demandantes pidieron a los magistrados que se aplique la Ley de Matrimonios a las parejas homosexuales de la misma forma que se hace con las parejas heterosexuales, es decir, que el matrimonio civil en el extranjero sea reconocido por el Registro Civil. La Asociación por los Derechos Civiles de Israel, que presentó el recurso en nombre de las cinco parejas, alegó que el rechazo del Ministerio del Interior israelí a registrarlos como casados se inspiraba en la "homofobia" y violaba el derecho de parejas del mismo sexo a tener una vida familiar.

"La sentencia es muy importante, tras la reciente ola de disturbios que hemos vivido por la Marcha gay (en Jerusalén)", ha dicho al conocer el fallo un portavoz de la citada asociación, en referencia a la frustrada intención de llevar a cabo el pasado día 10 una manifestación de homosexuales por la ciudad, que originó una ola de protestas de los ultraortodoxos. Por su parte, en declaraciones al diario Haaretz, Itay Pinkas, uno de los afectados, ha considerado que se trata de "un día histórico para la comunidad y para la democracia". "Ésta es nuestra verdadera Marcha Gay", ha añadido.

La decisión judicial permitirá a estas parejas, entre otras cosas, disfrutar de las pensiones de sus cónyuges, firmar autorizaciones por ellos en caso de inhabilitación física, y adoptar legalmente a hijos del otro. Al frente de los magistrados se encontraba hoy, por última vez, el presidente saliente del Tribunal Supremo, Aharon Barak, un constitucionalista a ultranza que en los últimos años ha cambiado la jurisprudencia en Israel.

"Nos deja Sodoma y Gomorra"

"Barak nos ha dejado un regalo de despedida que pone en peligro la célula familiar. Nos deja Sodoma y Gomorra", ha indicado el diputado ortodoxo Moshe Gafni, del partido Judaísmo Unido de la Biblia. "Todas las personas sanas de Israel y del mundo judío se encuentran consternadas porque significa la destrucción de la unidad de la familia", ha agregado Gafni. Otro de los afectados, Yossi ben Ari, ha rechazado las palabras de Gafni, considerándolas un ejemplo de la "histeria" de los ortodoxos contra la comunidad gay y lesbiana de Israel. "Esto es sólo el comienzo de la batalla. Los tribunales en este país son muy progresistas, pero la batalla es contra la sociedad", ha dicho Ben Ari a la emisora israelí. "La lucha por nuestros derechos no termina aquí", ha advertido.

Por su parte, Itzjak Cohen, ministro a cargo de los Asuntos Religiosos y miembro del partido Shas, ha manifestado que el Tribunal Supremo "ha caído en el adulterio. El matrimonio sólo es permitido bajo la fe de Moisés y de la tradición de Israel". Otros líderes ortodoxos, indignados por el fallo, han asegurado que presentarán un proyecto de ley en el Parlamento para revocar la decisión del Tribunal Supremo y para estipular que todos los matrimonios entre personas del mismo sexo son ilegales. "El Tribunal Supremo se ha convertido en el peor enemigo del Estado judío. Mientras Hamás e Irán nos tratarán de destruir desde afuera, el Tribunal Supremo se encarga de hacerlo desde adentro", ha sentenciado por su parte el diputado Abraham Ravitz, de Judaísmo Unido de la Biblia.