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El Papa hace un llamamiento contra el relativismo cristiano en una misa bajo la lluvia en Varsovia

Benedicto XVI denuncia que existen personas que quieren "falsificar" la palabra de Cristo

El Papa Benedicto XVI ha realizado hoy un llamamiento para que no se caiga en la tentación del relativismo en el seno de la Iglesia y ha denunciado, durante una homilía pronunciada ante cientos de miles de personas en Varsovia, que ciertas "personas o ambientes" pretenden "falsificar" la palabra de Cristo. Alrededor de 270.000 ciudadanos se han congregado bajo la lluvia para escuchar al Pontífice en la histórica Plaza de la Victoria, donde Juan Pablo II inspiró al movimiento Solidaridad contra el régimen comunista durante su visita en 1979.

Benedicto XVI, que desde ayer se encuentra de visita en Polonia, ha dedicado su homilía a hacer un llamamiento contra el "relativismo o la interpretación subjetiva y selectiva de las Sagradas Escrituras" y ha pedido a cada cristiano "que compare continuamente sus propias convicciones con el Evangelio y la Tradición de la Iglesia". "Se intenta crear la impresión que todo es relativo, también que la verdad de la fe depende de la situación histórica y de la valoración humana. Pero la Iglesia no puede hacer callar el Espíritu de la verdad", añadió el Pontífice.

Asimismo, Benedicto XVI ha denunciado que, como en el pasado, ahora "existen personas o ambientes que querrían falsificar la palabra de Cristo y quitar del Evangelio las verdades demasiado incómodas para el hombre moderno". El Papa ha recordado a su antecesor Juan Pablo II y ha comenzado su homilía con las mismas palabras que utilizó el Pontífice polaco hace 27 años. "Quiero expresar un canto de gratitud a la Providencia que me permite estar aquí como peregrino", ha afirmado.

La transformación de Polonia

A continuación, el Papa ha recordado que Juan Pablo II, poco después de ser elegido Papa, escribió una carta al entonces cardenal primado de Polonia, Stefano Wyszynski, en la que le decía que nunca hubiera llegado a ser Pontífice "sin la fe del primado, que no se plegó ante la prisión y el sufrimiento, y si no hubiese existido Jasna Gora (la virgen negra venerada por los polacos católicos)".

Asimismo, Benedicto XVI ha agradecido a los polacos todos los cambios registrados en el país durante el Pontificado de Juan Pablo II. "Ante nuestros ojos se produjeron cambios completos de sistemas políticos, económicos y sociales. En numerosas partes del mundo las personas recobraron la libertad y la dignidad", afirmó Ratzinger.

Está previsto que a última hora de esta tarde, el Papa se traslade a Cracovia, la ciudad de la que Juan Pablo II fue arzobispo y cardenal, en la que pasó 40 años de su vida y de la que partió hacia Roma para el cónclave de 1978 que le eligió Papa. Mañana, Benedicto XVI visitará Wadowice, el pueblo donde nació Karol Wojtyla.