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UNA NUEVA ENFERMEDAD

China amenaza con ejecutar a quienes propaguen la neumonía atípica de forma intencionada

La epidemia se cobra 14 nuevas víctimas mortales en China, Taiwan y Hong Kong en las últimas 24 horas

Las autoridades chinas han tomado hoy una drástica decisión en su lucha contra el brote de neumonía átípica que asola el país y que se ha cobrado 14 vidas más en las últimas 24 horas en China, Taiwan y Hong Kong. El Tribunal Supremo y la Fiscalía General han advertido de que las personas que propagen intencionadamente la enfermedad serán condenadas a la pena de muerte o a cárcel de por vida. Esta medida afecta a los enfermos que se nieguen a ser aislados o que no admitan sufrir los síntomas.

"Propagar intencionalmente patógenos de enfermedades contagiosas repentinas, poniendo en peligro la seguridad pública o causando daños personales graves, la muerte o cuantiosas pérdidas para la propiedad pública o privada, será castigado con sentencias de entre 10 años y cadena perpetua o la pena de muerte", ha señalado en este sentido la agencia oficial de noticias Xinhua.

Se trata de una severa interpretación de sus leyes sobre enfermedades contagiosas que ya ha sido criticada por los defensores de los derechos humanos. "La medida es demasiado extrema", ha denunciado por teléfono desde Hong Kong el activista de los derechos humanos Frank Lu, quien ha añadido que el castigo "viola el acuerdo internacional de derechos humanos y no ha sido aprobado por el Congreso Nacional del Pueblo [Parlamento chino]".

El avance de la enfermedad

Mientras tanto, las cifras de muertos y afectados por el síndrome respiratorio agudo severo (SARS, en sus siglas en inglés) continúan aumentando. En su parte diario, el Ministerio chino de Sanidad ha informado de cuatro muertos más y de 52 nuevos casos de la enfermedad. Así el balance nacional asciende a 5.163 enfermos mientras que el de muertos se eleva ya a 271. De los fallecimientos, uno se ha producido en Pekín y los otros tres en Tianjin, Hebei y Mongolia Interior, en el norte del país.

Por otro lado, en las últimas horas han muerto otros tres pacientes y se han detectado 26 nuevos contagios en Taiwan, con lo que el número de casos ha aumentado a 264 al tiempo que la enfermedad amplía sus tentáculos con brotes en la capital, el este y el sur. Estas cifras convierten a Taiwán en el tercer territorio más afectado por el SARS con 34 muertos, detrás de China y Hong Kong. En esta última región, siete personas más han muerto y se han registrado cinco casos más de la enfermedad.

Entretanto, el viceministro chino de Agricultura, Liu Jian, ha afirmado, en declaraciones recogidas por la agencia oficial, que "hasta la fecha, no ha habido una amplia propagación del síndrome en las zonas rurales de China", al tiempo que ha subrayado que se ha identificado un número "limitado" de casos en las zonas rurales y sólo en unas pocas regiones. Por su parte, el presidente chino, Hu Jintao, ha urgido a todos los gobernantes locales y líderes del Partido Comunista (PCCh) que asuman su responsabilidad para acabar con el virus.

Campaña contra los mosquitos

El Departamento de Salud de Pekín, la ciudad más afectada por el SARS, ha emprendido una campaña de exterminio de moscas, mosquitos y otros insectos sospechosos de ser transmisores de la enfermedad, según informa la prensa local. La campaña se centrará en áreas situadas a menos de 1.000 metros a la redonda de hospitales, clínicas y otros centros médicos, ya que se ha comprobado que estas instalaciones son el principal foco de contagio.

También se llevarán a cabo desinsectaciones en zonas donde se acumulan desechos, lavabos públicos y vehículos de transporte. El Ayuntamiento ha pedido la colaboración de toda la ciudadanía, para lo que facilitará insecticidas a los que lo deseen. Asimismo, ha advertido expresamente que no se use el potente pesticida DDT, prohibido en el país.

A mediados de abril, Pekín inició una operación de exterminio de ratas, otro probable transmisor, colocando raticida en lugares públicos y edificios de viviendas, a lo que se sumaron la semana pasada los perros y otros animales domésticos. Estas campañas recuerdan los años duros de la Revolución Cultural, cuando Mao Zedong pidió a todos los chinos que exterminaran las "cuatro plagas" que amenazaban al país: gorriones, ratones, moscas y mosquitos.

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