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CORONA BRITÁNICA

El príncipe Carlos y sus hijos heredarán 90 millones de euros de la reina madre

Isabel Angela Bowes-Lyon invirtió 28,5 millones en un fondo que le eximió de pagar un 40% en el impuesto sobre transmisión

El príncipe Carlos de Inglaterra y sus hijos, Guillermo y Enrique, heredarán cerca de 90 millones de euros de la reina madre, fallecida el pasado sábado en Londres. Además, la que fuera su residencia desde 1952, Clarence House, puede pasar a ser el nuevo hogar del príncipe de Gales.

Según su testamento, los príncipes Guillermo y Enrique compartirán, a los 21 años, siete millones y medio de euros, de los que más de la mitad serán para Enrique, ya que Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono, recibirá anualmente una cantidad determinada del Ducado de Cornualles.

Cuando los príncipes cumplan 40 años recibirán otros 12 millones de euros que también tendrán que compartir, mientras que el resto de los bisnietos se repartirán nueve millones de euros. Pensando en todos ellos, la reina madre invirtió 28,5 millones de euros de su fortuna privada en un fondo que le permitió eximirse de pagar un 40% en el impuesto sobre transmisión.

Además, su hija, Isabel II, aportaba cerca de tres millones de euros al año para ayudar a su madre a mantener su lujoso tren de vida, propio de la aristocracia del siglo XIX.

Suntuoso tren de vida

También el Príncipe Carlos ponía unos 12.000 euros al año para la manutención de las 80 personas que estaban al servicio de su abuela, entre ellas jardineros, cuidadores y mayordomos. Reina consorte que fue de Jorge VI y, al cabo, última emperatriz de la India, Isabel Angela Bowes-Lyon tenía un estilo de vida suntuoso: siempre las mejores comidas y los mejores licores en cada una de sus casas; cenas en el hotel Ritz y fines de semana yendo a Ascot para cultivar su afición a los caballos.

Entre su patrimonio figura también un Monet adquirido en 1945 por el equivalente a unos tres mil euros y valorado en la actualidad en nada menos que veintidós millones y medio. La Reina Madre dispuso hasta su muerte de cuatro viviendas, de las cuales tres son de la Corona -Clarence House, en Londres; la mansión real de Windsor (en las afueras de la capital) y el palacete de Birkhall, en Balmoral (Escocia)- y sólo una -el castillo de Mey, también en Escocia-, comprada por ella.