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Entre el minimalismo y la extravagancia, Estocolmo defiende una moda más práctica que ensoñadora

Firmas como Stand Studio, Filippa K, H&M o Teurn han presentado sus novedades en una semana de la moda que prescinde de grandes desfiles y centra sus esfuerzos en exportar su visión sostenible del vestir. El diseño se polariza entre los que defienden el minimalismo nórdico y los que rompen estereotipos con colores saturados y creaciones arriesgadas.

Plumíferos acolchados, botas yeti y colores saturados definen la propuesta de Stand Studio.
Plumíferos acolchados, botas yeti y colores saturados definen la propuesta de Stand Studio.Kira Bunse
Clara Ferrero

Ni musas, ni lugares exóticos o referencias cinematográficas. Los diseñadores suecos que acaban de presentar sus colecciones para el invierno de 2022 (algunos las de esta próxima primavera) en la semana de la moda de Estocolmo coinciden en una visión de la moda menos ensoñadora, pero más práctica en el fondo y en la forma. Bajo un formato híbrido que combinó las presentaciones físicas –que no desfiles– con las digitales, la fashion week sueca ha querido explorar en esta edición cómo es vestirse en la nueva normalidad. «Después de las compras online del confinamiento nos hemos acostumbrado a investigar mucho las marcas que consumimos para hacer elecciones más responsables. Está claro que compraremos moda de una forma diferente en el futuro», defiende Catarina Midby, secretaria general de la Asociación Sueca de la Moda.

En ese nuevo horizonte de consumo se repiten palabras como sostenibilidad, upcycling (utilizar tejidos sobrantes) o armarios cápsula, conceptos que comparten la mayoría de las firmas que han presentado sus propuestas a un reducido número de prensa y compradores. Si bien las restricciones en la capital sueca derivadas de la crisis sanitaria –mucho más laxas que en otros países– terminaron en plena semana de la moda, la organización prefirió huir de los desfiles multitudinarios apostando por formatos mucho más centrados en la comercialización de las colecciones que en la espectacularidad tradicionalmente vinculada a este tipo de eventos. No en vano la industria de la moda supone el 11% de las exportaciones del país.

El creciente interés global por el estilo de las mujeres nórdicas ha provocado un resurgimiento del minimalismo escandinavo tradicional. El éxito de la firma sueca Tôteme que, por cierto, no participó en la edición, es uno de los mejores ejemplos. Sus pasos son seguidos por firmas de reciente creación como Bite Studios o Teurn Studios, que vio la luz el año pasado. La primera, cuyo nombre obedece a las siglas de «By Independent Thinkers for Environmental Progress» en referencia a su compromiso ambiental, organizó una presentación en la galería de arte contemporáneo Andersson/Sandström protagonizada por prendas que visten una simplicidad no exenta de poder. La gama de grises, blancos y tonos tierra se rompe con trajes estructurados en marrón chocolate o magenta y entre lanas, algodones y punto se abren paso sinuosos vestidos y camisas de seda. «Solo utilizamos materiales orgánicos o de bajo impacto. Trabajamos nuestras colecciones diseñando a partir de ellos», contaba William Lundgren, fundador de la firma junto a Veronika Kant.

Teurn Studios, una de las propuestas más estimulantes por la capacidad de la diseñadora Anna Teyrnell para romper el minimalismo de sus prendas con zapatos y botas cuajadas de lentejuelas, fue una de las pocas firmas que optó por el clásico –que no tradicional– desfile. Celebrado en el restaurante Ett Hem, que significa literalmente “una casa”, el reducido grupo de invitados disfrutó de sabores locales mientras, entre plato y plato, gabardinas coronadas por nido de abeja, leggins y trajes perfectamente cortados se abrían paso entre las mesas. «Quiero centrarme en prendas que tengan una calidad excepcional y un diseño único, pero atemporal», aseguró Teyrnell al final del que fue su primer desfile.

En la otra cara de la moneda están las firmas empeñadas en demostrar que el estilo nórdico es mucho más que prendas básicas teñidas de negro, gris y blanco. H&M, una de las etiquetas suecas más conocidas a nivel global, presentó en formato digital su colección Studio para esta próxima primavera-verano. Hablándole directamente a la generación Z, los leggings verdes flúor con estampado de serpiente no tienen miedo a convivir en el mismo look con botines cow boy rojos, camiseta gráfica y americana estructurada. El leopardo, los zuecos con plataforma o las microminifaldas también se abren paso en una propuesta que transita entre los ochenta y los dos mil con el propósito de devolver a la moda su versión más lúdica.

Un objetivo compartido por Stand Studios, firma que ha saltado a la primera línea de la prensa especializada por contar entre sus filas con embajadoras como Katy Perry Bella Hadid, Hailey Bieber (suyo es el abrigo de estampado damero que se hizo viral en Instagram). Con más de 900 puntos de venta repartidos por el mundo (gigantes del lujo online como Net-a-poter o MyTheresa venden sus diseños), la diseñadora Nellie Kamras quiere demostrar que Stand Studios es algo más que la nueva firma favorita de las influencers. A pesar del propósito, no parece fácil que el resto de mortales se atreva con sus botas yeti teñidas de fucsia o verde neón conjuntas con microfaldas a juego. Junto a los abrigos de proporciones gigantescas, los sombreros peludos o los bolsos acolchados serán, sin duda, merecedores de una atención no siempre fácil de conseguir en el sobresaturado universo digital.

Stand Studio es una de las firmas suecas con más adeptos en Instagram.
Stand Studio es una de las firmas suecas con más adeptos en Instagram.Kira Bunse

Habrá que esperar un poco más para saber lo que se trae entre manos Filippa K, una de las firmas más conocidas del circuito sueco con más de 25 años de historia. Tras el nombramiento de Liisa Kessler como nueva directora creativa se espera un giro hacia piezas más femeninas y sensuales del que no seremos testigos hasta el próximo octubre, mes en el que verá la luz su primera colección para la firma. Mientras tanto, la enseña aprovechó la cita para presentar su nuevo logo como preludio de este nuevo capítulo.

Otra veterana, Remake, que celebra dos décadas de vida y lleva desde entonces creando prendas a partir de otras ya usadas cuando esto del upcycling no era tendencia global, volvió a hacer gala de su gusto por el patchwork y las prendas únicas. Una filosofía respetuosa con el medio ambiente que comparte con Jeanerica, nombre que surge de la unión de las palabras ‘jean’ y ‘América’ siendo en sí mismo una declaración de intenciones. Creada por Lena Patriksson Keller y Jonas Clason, exjefe de la división denim de la reputada firma sueca Acne Studios, su empeño está en utilizar tejidos reciclados y nuevas formas de tratar la tela vaquera para reinterpretar una prenda que esperan que sus «clientes atesoren durante muchos años».

En cuanto al modelo de negocio, merece la pena mencionar el propuesto por Singular Society. Esta firma que va más allá de la ropa con una completa línea de hogar y algunos productos de belleza, ofrece a sus clientes la posibilidad de comprar sus piezas a precio de coste. El único requisito es pagar a cambio una cuota anual que no llega a los cien euros. «Nuestro objetivo es construir y mantener una relación a largo plazo con nuestros miembros, en lugar de impulsar las ventas a corto plazo», defienden sus creadores. Una prueba de cómo Suecia mantiene su posición como el Silicon Valley europeo también en el terreno de la moda.

Detalle del ‘moodboard’ de Jeanerica.
Detalle del ‘moodboard’ de Jeanerica.VANESSA TRYDE

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Sobre la firma

Clara Ferrero
Es redactora en S Moda, revista en la que ha desarrollado la mayor parte de su carrera. También es cocreadora de 'Un Podcast de Moda', el primer podcast en castellano especializado en la temática. Es licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual, y especialista en Comunicación de Moda por la Universidad Complutense.

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