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‘Influencers’ de moda: el poder de dictar lo que compramos

Miranda Makaroff, Verdeliss, Blanca Miró, María Bernad, Erea Louro, Cariatydes y Camila Redondo reflexionan sobre la influencia digital, el fenómeno que comenzó hace más de diez años y llegó para quedarse.

Desde la izda., María Bernad lleva traje de GUCCI, collar de GIVENCHY, gargantilla propia y anillos de DIHN VAN; Camila Redondo viste abrigo amarillo de LOEWE y camisa de CHRISTIAN SIMMON; Erea Louro lleva vestido de cuero de HERMÈS; Paula Cariatydes con corsé de ALEJANDRE STUDIO, y Estefanía Unzu viste abrigo, camisa y pantalón, todo de VERSACE.
Desde la izda., María Bernad lleva traje de GUCCI, collar de GIVENCHY, gargantilla propia y anillos de DIHN VAN; Camila Redondo viste abrigo amarillo de LOEWE y camisa de CHRISTIAN SIMMON; Erea Louro lleva vestido de cuero de HERMÈS; Paula Cariatydes con corsé de ALEJANDRE STUDIO, y Estefanía Unzu viste abrigo, camisa y pantalón, todo de VERSACE.Antártica

Julio de 2009. Erea Louro, una joven gallega estudiante de Comunicación Audiovisual, decidió aprovechar las vacaciones para hacer una sesión de fotos con una compañera de clase que soñaba con ser fotógrafa. Ella, que planeaba especializarse en moda al acabar la carrera, hacía las veces de modelo y estilista. Al terminar, Erea eligió las mejores imágenes y las colgó en un blog que decidió llamar All that she wants. “La idea era crearnos un porfolio con nuestros trabajos”, explica. A la semana siguiente repitieron la operación y, sin darse cuenta, se convirtió en una de las primeras blogueras de moda de nuestro país. Doce años después sigue compartiendo sus looks diarios en @erealouro, perfil al que se dedica a tiempo completo desde hace cuatro. “Dejé mi trabajo porque llegó un momento en el que no podía compaginarlo con los viajes y eventos, pero sigo ejerciendo como estilista de forma puntual”.

Un par de años antes, Estefanía Unzu, más conocida como @Verdeliss, colgó su primer vídeo en YouTube. “Acababa de ser madre y vivía lejos de mi familia, así que documentaba mi día a día en videoblogs caseros para estar en contacto con ellos”, recuerda. Aunque su perfil ha estado enfocado a la maternidad desde sus inicios –hace unas semanas anunció que espera su octavo hijo–, su cuenta de Instagram, en la que congrega 1,3 millones de seguidores, también abarca la moda y el estilo de vida. Como Erea y otras chicas que abandonaron el anonimato gracias a unos primigenios blogs y canales de YouTube, el grueso de su trabajo ha virado hacia Instagram, red de redes en esto de la influencia digital en la que se pueden facturar hasta 6.000 euros por imagen patrocinada si se llega al millón de seguidores.

Precisamente allí labraron su popularidad nombres como Blanca Miró o María Bernad, referentes de estilo gracias a unas cuentas que nacieron a mediados de la década pasada, justo cuando se hablaba del fin de la burbuja de las conocidas como egoblogueras y estas comenzaron a transformarse en las vigentes instagramers. Ambas colaboran con firmas de lujo como Gucci o Loewe, son habituales de la primera fila de los desfiles y perseguidas por fotógrafos de street style. “No imaginé alcanzar esta influencia, de hecho, nunca me han gustado las redes sociales”, confiesa @maria_bernad, asegurando que su objetivo siempre fue dar visibilidad a su trabajo como estilista. Tanto ella como @blancamiro, han fundado sus propias firmas (Les Fleur Studio la primera, y Laveste, Vasquiat y Delarge la segunda) logrando convertir en tendencia prendas propias y ajenas con cada nueva publicación.

A la izda., Miranda Makaroff lleva vestido de LOEWE, pulsera de CHANEL y zapatos y anillos propios; a la dcha., Blanca Miró lleva top de CHANEL, pantalón de LOUIS VUITTON, salones de AQUAZZURA y joyas propias.
A la izda., Miranda Makaroff lleva vestido de LOEWE, pulsera de CHANEL y zapatos y anillos propios; a la dcha., Blanca Miró lleva top de CHANEL, pantalón de LOUIS VUITTON, salones de AQUAZZURA y joyas propias.Antártica. Estilismo: Paula Delgado

Preguntadas acerca de la fórmula del éxito para enganchar a una audiencia tan vasta, el concepto de naturalidad se repite en las respuestas de todas las participantes en este reportaje. “Es muy importante mantener tu esencia”, refiere Erea. “Me gusta la gente auténtica”, afirma Blanca. “Yo siempre intento ser lo más natural y sincera posible”, añade Miranda Makaroff (@mirandamakaroff), otra pionera en el fenómeno de las influencers de moda. Hija de la diseñadora Lydia Delgado, abrió su blog, Hermanas Miranda, en 2008 para “mostrar su arte”. “He tenido que mirar cuándo lo empecé porque ni me acordaba, ¡qué fuerte!”, reconoce. “Al principio éramos poquísimos y ahora es algo multitudinario. Hay mucha gente que está haciendo cosas muy parecidas, pero también veo otra que sube post superinteresantes”. Esa homogenización del contenido –mismas marcas, looks casi uniformados y mucha publicidad– es uno de los cambios más notables y reprobados que ha experimentado el universo de las influencers en los últimos tiempos.

La espontaneidad inicial que atrajo a un público cansado de los medios tradicionales ha ido diluyéndose por los mismos filtros que eliminan las imperfecciones del rostro. Paula Cariatydes (@cariatydes), actriz y maquilladora autodidacta, que abrió su Instagram en 2014, solo mantiene a día de hoy un par de cientos de fotos en su perfil. “El resto las borré. Tenía muchos selfies y ahora prefiero apostar por imágenes más curradas”, explica. Paradójicamente, considera que Instagram es cada vez “menos real, más plasticoso y editado”. “Me parece bien el retoque para conseguir resultados más artísticos, pero no para ponerme pómulos o quitarme cartucheras. Me siguen adolescentes y puede influir en su autoestima”, apunta. Una crítica, la del retoque excesivo y la pérdida de espontaneidad, que ha empujado a muchas influencers a probar suerte en TikTok, la red de los bailes y la improvisación. Allí ha multiplicado su influencia hasta llegar a los 2,5 millones de followers Camila Redondo (@Nobodyisugly), que empezó su bitácora en 2016 con el objetivo de compartir sus conocimientos sobre maquillaje. “Soy como una amiga que te enseña sus trucos”, asegura. Su éxito en la aplicación china vaticina el futuro de lo que ya es una profesión: la influencer sí se crea, pero no se destruye, solo se transforma. Blogueras, instagramers o tiktokers… parece que llegaron para quedarse.

*Estilista: Paula Delgado. 
Maquillaje: Helena Liébanas (Cool) para NARS. Peluquería: Eli Serrano (Cool) para KIEHL’S. Asistente de fotografía: Gerardo Romero. Asistente de estilismo: Sergio Martínez de Maya. en esta página, Foto: Antártica. Estilista: Paula Delgado. 
Maquillaje: Víctor maresco (Cool) para vichy. Peluquería: Eli Serrano (Cool) para KIEHL’S. Asistente de estilismo: Paula Alcalde.

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Sobre la firma

Clara Ferrero
Es redactora en S Moda, revista en la que ha desarrollado la mayor parte de su carrera. También es cocreadora de 'Un Podcast de Moda', el primer podcast en castellano especializado en la temática. Es licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual, y especialista en Comunicación de Moda por la Universidad Complutense.

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