_
_
_
_
_

Corrector VS iluminador ¿A cuál le sacarás más partido?

Hablamos con maquilladores profesionales sobre las ventajes de uno y otro. Y lo más importante: sobre cómo aplicarlos correctamente para lograr mejores resultados.

Corrector versus iluminador cover

Uno corrige imperfecciones en el rostro y unifica el tono, y el otro permite dar luz donde más interesa y resaltar zonas bonitas del rostro. El iluminador puede actuar como corrector pero el corrector no siempre consigue iluminar, aunque es cierto que, en zonas como los pómulos, se puede utilizar para conseguir ese efecto, utilizando uno o dos tonos más claritos.

Esas son las principales características que distinguen al corrector (el tradicional anti-ojeras) del iluminador a la hora de maquillarse. Sin embargo, la línea que separa ambos productos es muy delgada. “En realidad no hay mucha diferencia –admite el maquillador y peluquero Moncho Moreno-. Tan sólo estriba en los pigmentos reflectantes del iluminador. Ambos son fórmulas para unificar el tono de la piel pero el iluminador además, destaca la zona donde lo pongamos. El anti-ojeras sólo cubre”.

Así, un iluminador es cualquier producto que actúe como reflectante de la luz, ya sea por su tonalidad más clara, por pigmentos metálicos en su composición, por tener una textura en crema o gel con acabado plastificado (tipo gloss), precisa Maite Tuset, Senior Artist de MAC.

Correctores de Mac, Lancôme y Clinique, este último especialmente diseñado para disimular el acne.

¿Dónde aplicarlos? En el caso del corrector, principalmente en las ojeras, pero también cicatrices, granitos o manchas. Si hablamos del iluminador, también en las ojeras, pero igualmente en el mentón, en la zona del tabique nasal, el lagrimal, la frente… Todo depende de la zona que se desee destacar, por el tipo de maquillaje elegido para ese día en concreto o bien por la fisonomía de la cara. “Los iluminadores en general se aplican en los planos altos del rostro, es decir, en las zonas más sobresalientes donde incide antes la luz, por ejemplo, parte alta del pómulo, arco de los labios, tabique de la nariz (sin llegar a la punta y de manera discreta), centro del párpado móvil… En el lagrimal también favorece aplicar un toque de iluminador, da una sensación de limpieza al maquillaje de los ojos”, indica Tuset.

Además de la zona donde utilizarlo, saber cómo hacerlo exactamente es algo imprescindible para acertar con el look y no crear un efecto artificial. Rebeca Lombardo, maquilladora oficial de L’Oreal París, advierte de que el modo de aplicación depende de la textura. “Yo siempre soy partidaria de aplicar el iluminador con los dedos y no poner debajo ni maquillaje ni nada, para no alterar su color ni la textura. Si la zona se nos queda muy brillante entonces si utilizamos polvos para quitar brillos y fijar, si es una piel grasa con tendencia al brillo y a que escupa el producto”.

Para los casos de iluminador en polvo, se puede utilizar una brocha de pelo natural, con el tamaño adecuado a la zona a maquillar.

Lombardo tiene claro que este producto es un básico en el neceser porque es apto para todas las ocasiones, “incluso para cuando casi no vamos maquilladas y solo aportamos iluminador y un toque de máscara con una BB y ya estamos listas. Y por supuesto, por la noche para dar más luz y que el rostro no se quede plano, contrastando además con las sombras o un ojo más excesivo”.

Maite Tuset coincide en que el iluminador se puede utilizar tanto en looks de día como en los de noche. “Da a tu look un aspecto fresco, limpio y sobre todo, si es en texturas crema, jugoso a la piel”. Y atenta a lo siguiente (si tienes una boda, presentadora de televisión, actriz, o si eres egoblogger o celebrity de alfombra roja en general): “Si vas a estar expuesta a flashes, cámaras etc, te aconsejo poner el iluminador de manera controlada si es en polvo con pigmentos metálicos, porque ¡puede reflejar demasiado!”, advierte la profesional de MAC.

Una norma fundamental a tener en cuenta es elegir bien el color, “siempre más claro que el tono de piel original”, detalla Moncho Moreno. La diferencia ha de ser de uno o dos tonos menos.

Y si aún tienes dudas de cómo hacerlo, echa un vistazo a fotos de Jennifer López o Eva Longoria, dos celebrities que, según Moreno, se distinguen por cómo utilizar correctamente este producto. “Gracias al iluminador, sus maquilladores saben cómo sacar partido a unos pómulos o nariz bonita y son capaces de afinar los rasgos”, opina.

Iluminadores de Bobbi Brown y Dior.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_